«Se cumple un año de la guerra Rusa-Ucraniana ¿La antesala a una Tercera Guerra Mundial?”
«Cuando nos ataquen, verán nuestros rostros. No nuestras espaldas, sino nuestros rostros». Las palabras son del presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, horas después de que Vladimir Putin lanzara su invasión a gran escala el 24 de febrero de 2022.
Por el Lic. Prof. Fernando A. Ocampo Bravo
Aquellos que buscan invadir otro país en cualquier parte de las grandes estepas euroasiáticas están condenados eventualmente a pasar el invierno allí.
Napoleón, Hitler y Stalin tuvieron que mantener sus ejércitos en movimiento frente a un invierno estepario, y ahora, con su invasión retrocediendo sobre el terreno, Vladimir Putin está atrincherando sus fuerzas durante el invierno a la espera de una nueva ofensiva rusa en la primavera.
Ambas partes necesitan una pausa, pero los ucranianos están mejor equipados y motivados para seguir, y podemos esperar que mantengan la presión, al menos en el Donbás.
Kyiv se resistirá a detenerse cuando el premio inmediato sea tan grande. Sin embargo, la ofensiva ucraniana podría detenerse en el suroeste, luego de la recuperación de Jersón.
Cruzar hacia el lado este del río Dnipro para presionar los vulnerables enlaces viales y ferroviarios de Rusia hacia Crimea podría ser demasiado exigente. Pero nunca se puede descartar la posibilidad de que Kyiv lance una nueva ofensiva sorpresa. Para 2023, el factor determinante clave será la suerte de la ofensiva de primavera de Rusia. Putin admitió que alrededor de 50.000 de las tropas recién movilizadas ya están en el frente; los otros 250.000 de los recién movilizados se están entrenando para el próximo año. No hay margen para otra cosa que más guerra hasta que la suerte de esas nuevas fuerzas rusas se resuelva en el campo de batalla. Un alto el fuego breve e inestable es la única perspectiva alternativa. Putin ha dejado claro que no se detendrá. Y Ucrania ha dejado claro que sigue luchando por su vida. Ucrania ganaría, restaurando completamente su integridad territorial para la primavera de 2023 a más tardar.
Los costos de la guerra, tanto materiales como humanos, podrían romper el nivel de compromiso de la élite política rusa. La clave estará dentro de Rusia. Guerras pasadas en las que el error de cálculo fue un elemento crucial, como Vietnam para EE.UU. o Afganistán para la Unión Soviética, solo terminaron de esta manera. Las condiciones políticas internas cambiaron en el país que había calculado mal, haciendo que la salida -ya fuera «honorable» o no- fuera la única opción viable. Sin embargo, esto solo puede suceder si Occidente se mantiene firme en su apoyo a Ucrania, frente a las crecientes presiones internas vinculadas a los costos de la guerra. Lamentablemente, esta seguirá siendo una batalla de determinación política, económica y militar prolongada. Y para fines de 2023, lo más probable es que aún esté en curso.
Putin aseguró que mantendrá la invasión de Rusia en Ucrania. El mandatario realiza su esperado balance anual ante el Parlamento con casi dos meses de demora y en medio de la resistencia encontrada en el territorio vecino a los ataques de las tropas del Kremlin. Volvió a justificar la guerra culpando a Occidente y anunció que suspende la participación de Moscú en el tratado nuclear New Start firmado con EEUU que limita el arsenal atómico de ambas potencias. Paso a paso, cuidadosa y consistentemente, lograremos las tareas que afrontamos”, dijo Putin en su discurso sobre el estado de la nación ante ambas cámaras del Parlamento.
Entre los invitados especiales a la Duma se encuentran una importante cantidad de militares en la platea. “Me dirijo a ustedes en un momento difícil y clave para nuestro país, en un momento de profundos cambios en todo el mundo”, dijo Putin a los altos funcionarios y las élites políticas rusas. El presidente ruso volvió a arremeter contra Occidente, justificando la invasión acusando a sus rivales de amenazar a Rusia. “Son ellos los que han empezado la guerra. Y nosotros estamos usando la fuerza para ponerle fin”, dijo Putin. “.Según sostuvo, Occidente quiere asestar a Rusia en Ucrania una “derrota estratégica”. “Quieren acabar con ella (Rusia) de una vez y para siempre”, dijo el jefe del Kremlin.
Además, dijo que el bloque sabe que “es imposible derrotar a Rusia en el campo de batalla”, por lo que lanza “agresivos ataques informativos” contra Rusia “tergiversando hechos históricos”, atacando la cultura, la religión y los valores rusos. Y, según expuso, la “pedofilia” se volvió “la norma” en Occidente. “Miren lo que hacen a su propio pueblo: la destrucción de las familias, de las identidades culturales y nacionales y la perversión que supone el abuso infantil hasta la pedofilia se anuncian como la norma… y se obliga a los sacerdotes a bendecir los matrimonios entre personas del mismo sexo”, dijo defendiendo las tradiciones rusas. “Y quiero enfatizar que incluso antes del inicio de la operación militar especial, Kiev estaba negociando con Occidente el suministro de sistemas de defensa aérea, aviones de combate y otro equipo pesado a Ucrania”, alegó, al tiempo que volvió a acusar a Ucrania de haber intentado “adquirir armas nucleares”.
También acusó a EEUU y a la OTAN de desplegar “rápidamente sus bases militares y laboratorios biológicos secretos cerca de las fronteras” de Rusia, de “dominar el teatro de futuras operaciones militares con maniobras”, y de preparar a una “Ucrania esclavizada para una gran guerra”.
Ucrania necesitará tiempo para asimilar los tanques, vehículos de combate y demás material para romper las líneas rusas, que son más profundas y densas que hace unos meses.
Es posible, quizá incluso probable, que tras un estallido de furia esta primavera el conflicto se instale en una violenta inmovilidad, con poco terreno cambiando de manos en medio de un desgaste implacable y un elevado número de bajas.
El himno nacional ucraniano señala con qué; «Nuestros enemigos se desvanecerán, como el rocío al sol…». Probablemente no en 2023. Tras casi un año de guerra, Ucrania desafía a los pronósticos y aún puede derrotar a Rusia.

