San Juan tiene identidad, cultura y raíces profundas
Por la Lic. en Trabajo Social Silvia Martín
El 23 de abril no es una fecha más. Es el día en que el mundo celebra el libro, pero también es una oportunidad incómoda para mirarnos como sociedad y preguntarnos qué estamos sembrando en nuestros hijos.
Porque la realidad, aunque a veces duela, es clara: en muchos hogares sanjuaninos hay más pantallas encendidas que libros abiertos. Hay más tiempo para deslizar un dedo que para pasar una página. Y en ese gesto cotidiano, casi invisible, estamos moldeando una forma de pensar, de sentir y de comprender el mundo.
No se trata de demonizar la tecnología —sería ingenuo hacerlo—, sino de asumir una responsabilidad. La pantalla entretiene, sí. Pero el libro forma. La pantalla distrae; el libro construye pensamiento, lenguaje, imaginación. Un niño que crece rodeado de libros no solo aprende a leer: aprende a cuestionar, a interpretar, a soñar con otras realidades posibles.
¿Y qué pasa hoy?
¿Cuántos chicos en San Juan tienen un libro propio?
¿Cuántas familias se sientan a leer juntas, aunque sea diez minutos al día?
¿Cuántas escuelas logran sostener el hábito de la lectura más allá de la obligación?
La respuesta, muchas veces, es silenciosa… y preocupante.
Leer no debería ser un lujo ni una exigencia escolar: debería ser un derecho cotidiano. Pero ese derecho empieza en casa, con decisiones simples y concretas. Un libro en la mesa de luz. Un cuento antes de dormir. Un adulto que también lee y no solo pide que el niño lo haga.
Tal vez el verdadero desafío no sea que los chicos lean más, sino que los adultos les mostremos que vale la pena hacerlo.
En este Día del Libro, la invitación es clara y urgente: regalemos menos horas de pantalla y más historias. Menos ruido digital y más palabras que dejen huella. Porque cada libro que llega a las manos de un niño es una oportunidad que se abre… y cada oportunidad que se pierde, es un futuro que se achica.
San Juan tiene identidad, cultura y raíces profundas. Pero ninguna sociedad crece si deja de leer.

