Somos conscientes ¿Cómo tratamos nuestra Tierra?
Por la Lic. en Trabajo Social Silvia Martín
Cada 22 de abril, el mundo recuerda el Día de la Tierra. Pero más allá de las consignas globales, la pregunta incómoda es local: ¿qué hacemos con nuestra propia tierra sanjuanina?
Vivimos en una provincia donde la tierra no es un concepto abstracto. Es polvo en suspensión, es sequía persistente, es viento zonda que arrasa, es agua que escasea y que vale más que el oro. En San Juan, cuidar la tierra no es una opción romántica: es una necesidad urgente.
Sin embargo, la contradicción es evidente. Mientras hablamos de sustentabilidad, seguimos naturalizando prácticas que degradan nuestro entorno: el uso irresponsable del agua, los residuos que no se gestionan, los espacios verdes abandonados, la indiferencia cotidiana. Nos preocupa el futuro, pero muchas veces actuamos como si los recursos fueran infinitos.
Somos conscientes ¿Cómo tratamos nuestra Tierra?
La respuesta no siempre es cómoda. Porque cuidar la tierra no es solo plantar un árbol una vez al año o compartir una frase en redes. Es revisar hábitos, exigir políticas coherentes y asumir que cada acción —por mínima que parezca— deja huella.
San Juan tiene una riqueza natural inmensa, pero también una fragilidad extrema. Y esa fragilidad nos interpela: ¿vamos a seguir explotando sin medida o vamos a aprender a convivir con respeto?
Hoy no alcanza con conmemorar.
Hoy hace falta compromiso.
Cuidar nuestra tierra sanjuanina implica entender que no hay desarrollo posible si destruimos la base que lo sostiene. Implica dejar de mirar para otro lado y empezar a actuar, desde lo cotidiano hasta lo colectivo.
Porque la tierra no necesita discursos.
Necesita decisiones.

