Los Odontólogos trabajan para que las Obras Sociales cubran el protocolo bioseguridad
En el marco de la Pandemia y a la espera de que flexibilice después del 10 de Mayo en la República Argentina. Los distintos sectores trabajan para poner a punto con sus protocolos para brindar sus servicios.

Voces Paralelas entrevistó al Presidente del Círculo Odontológico de San Juan, Od. Jorge Castro, quien explicó que “la situación laboral de los odontólogos no ha cambiado hasta este momento. Sólo nos limitamos atender los casos de urgencia, que si o sí, debemos solucionar en el momento en beneficio del paciente. En este caso utilizamos un protocolo de bioseguridad que significa un costo de 1500 pesos, que incluye una vestimenta descartable para el paciente y para el odontólogo.
«A raíz de ello, han surgido una serie de negociaciones con las distintas Obras Sociales para que se haga cargo de la vestimenta descartable. En este camino, algunas ObraS Sociales se hacen cargo y otras no».
«Es así que, si la entidad responsable de pagar el servicio que brindamos debe ser pagado por el afiliados, que no debería ser así porque la Obras Social debe cumplir la función social en beneficio del afiliado».
«Es importante aclarar que, estas tratativas con las Obras Sociales no son fáciles y debemos esperar que las decisiones realmente sean acertadas para la seguridad del paciente y del profesional. Considerando que esta situación de Pandemia pasará en algún momento».
«El protocolo que confeccionamos es para aplicarla desde el momento en que se flexibilice nuestra actividad laboral frente a la pandemia que nos afecta a todos».
«También, el Protocolo de Bioseguridad nos va a permitir en el caso que se flexibilice nuestra profesión y podamos, atender a nuestros pacientes con otras prácticas porque sólo atendemos urgencias».
«Con este protocolo el consultorio no puede estar abierto más de 5 horas, los pacientes deben tener una separación de atención de una hora. Por lo tanto, en un día podes atender 4 ó 5 pacientes».
«Además, se pueden atender otras prácticas como reconstrucciones pero lamentablemente, no se pueden hacer porque no se puede usar instrumental rotatorio que son las turbinas y que antiguamente, se denominó torno».
«A través de ella se producen aerosolización. Esto significa que cuando el virus se mezcla con gotas en el aire y forma aerosoles, que tienen capacidad de flotar en el aire y producir infección tras su inhalación, que permiten que el virus quede en el ambiente hasta 3 hs. No se puede hacer este tipo de trabajo que es el mayoritario que necesitamos en nuestra profesión».
«Entonces, en el caso de urgencia se necesita usar este tipo de herramienta se debe esperar 3 hs., entre paciente y paciente, además, entre ellos hay que desinfectar toda la superficie, instrumental, utilizar mangas, que sirven para cubrir todo lo que uno usa con el paciente, cubrir con papel film previo a la atención del paciente y luego, retirar todo lo que una usa. Limpiar todo y descartar todo lo que uno usa para evitar infecciones cruzadas. Esto es lo que estamos haciendo».
«Es importante recordar que cuando surgió el VIH, se puso en funcionamiento del Protocolo de Bioseguridad y que se mantuvo todo este tiempo como el uso de barbijo, anteojos protectores, guantes y demás».
«Además, se comenzó a utilizar un protocolo de Bioseguridad en operaciones odontológicas que son las mismas que estamos usando ahora para prevenir el COVID-19, durante la platica odontológica de urgencia del paciente que corresponde a la vestimenta que se utiliza en la prácticas quirúrgica, donde transformamos nuestro consultorio en una sala de operación».
«Por bioseguridad para evitar cualquier contagio pero se utiliza para este tipo de práctica. Seguro que muchas situaciones van a quedar como pantallas protectoras, barbijos N 95 y mucho más. Todo depende del financiamiento».
«Hay que tener que, en estos actos hay tres patas compuesto por el afiliado de la Obra Social, el prestador del servicio que en este caso son los odontólogos y el financista que es la Obra Social, ella es la que financia todo este protocolo de bioseguridad».
«Es interesante tener en cuenta que las Obras Sociales debe pagar este Kits. Generalmente, es una lucha con la Obra Social para que pague el mismo. Si esto no lo paga debemos cobrar el Kits de 1500 pesos, a los afiliados de dicha Obra Social más 2000 ó 2500 pesos en otra cuestión se ve afectada en el paciente porque la crisis económica la tiene todo el mundo. No puede comprender que un paciente tiene una obra social que todos los meses le descuenta de su sueldo tenga que pagar el kits».
«En estos momentos la Obra Social es la que debe afrontar esta diferencia en beneficio de sus afiliados. Además, tienen que acortar los tiempos de pago. Que les parece que atienda 5 pacientes, compro el kits de bioseguridad y luego facturo a la obra social y que lo paguen dentro de 60 a 90 días. Así pagan el servicio las Obras Sociales y como se puede creer que el profesional pueda sostener un sistema de este nivel. Esto es una situación absolutamente inviable».
Por ejemplo al comienzo de la pandemia los guantes descartables costó 200 pesos hoy cuenta 480 pesos porque aumentó el dolar. Además, la gente común se compra estos guantes para ir en el colectivo. Entonces, venden muchos guantes descartables y como hay pocos se venden mas caros. El barbijo salía 10 pesos hoy cuenta 50; 60 ó 90 pesos. Los barbijos M95 que se vendían en la ferretería hoy salen 400; 500 ó 600 pesos . Esto es una situación de loco y sólo nos queda adecuarnos a esta realidad laboral» – concluyó el Od. Castro.
