Los jóvenes por una decisión muy personal se prepararon para tomar la Primera Comunión
En la Iglesia Catedral de San Juan, los alumnos de la Tecnicatura en Seguridad Ciudadana, realizaron la Primera Comunión, recibiendo por primera vez a Cristo Sacramentado por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Mons. Jorge Lozano y el capellán de la institución Padre Jorge Harica.
Para ello, se desarrolló la misa, que por ser adultos los que recibieron el cuerpo de Cristo, se tornó un momento muy emotivo. Primero, desde el momento en que tomaron la decisión para preparase con los catequistas y segundo, porque vivieron esta instancia tan importante para la vida católica.
Más de uno de los presentes recordó en silencio aquel momento cuando niño asistió a catequesis durante dos años que finalizó con la reunión en la iglesia para recibir la primera comunión, por la guía de la familia.
Este caso es diferente por son jóvenes que tomaron la decisión de tomar la comunión, que por diferentes motivos no la hicieron cuando niño. Esto es más gratificante porque son grandes y son decisiones personales.
Cada uno de ellos junto al corazón de Cristo, el corazón del hombre aprende a conocer el sentido verdadero y único de su vida y de su destino. A comprender el valor de una vida auténticamente Cristiana, a evitar ciertas perversiones del corazón humano, a unir el amor filial hacia Dios con el amor al prójimo.
Este sentir quedó muy claro porque fue un valor que cada uno recuperó de la vida Cristiana al tomar la la Primera Comunión.

Finalmente, estos jóvenes se presentaron ante el altar para recibir en el más grande de los sacramentos a su Rey y Señor que viene a habitar sus almas e iniciar con ellos una profunda relación de amistad que, con la gracia, podrá extenderse por toda la vida y culminará en la eternidad.
Ese día que todos los católicos recuerdan con verdadera emoción es acompañado por abundantes gracias del cielo marcando profundamente la presencia inefable del propio Dios por primera vez en el interior.
¿Será posible interpretar esta incomparable manifestación de la misericordia de Dios con un extraño sentido, aparentemente lejano al que tiene de verdad, adulterando el concepto de la recepción del cuerpo y de la sangre del Señor?
Hay que estar atentos para no olvidar ni desvirtuar el verdadero sentido de lo que pasó el día de la primera comunión… y se repite todos los días que es estar preparados y se desea.
Los más bellos fueron que estos jóvenes valerosos estuvieron acompañados por la Plana Mayor de la Policía de San Juan, familiares y amigos, que al culminar la ceremonia fueron saludados en el atrio con gran alegría.

