San Juan-Opinión

¿La guerra civil en Afganistán es irremediablemente inevitable o es lo que algunos quieren?

Compartir en tus redes

La situación que vive la nación asiática con el ascenso de los talibanes al poder constituye una tragedia que se debería haber previsto y evitado y, de no mediar una acción rápida y decisiva de la comunidad internacional, se agravará aún más.

Por el Lic. Prof. Fernando A. Ocampo Bravo

Hoy acaba de tomar el poder en la capital Afgana, Kabul, los “Talibanes”, ¿Quiénes son?: “Es una milicia fundamentalista islámica, lograron en tres meses acorralar al Ejército de Afganistán y están a punto de retomar el poder luego de 20 años”.

Los talibanes significan “estudiantes” en persa afgano, iniciaron en la década de los 90, luego de que los muyahidines, afganos y extranjeros derrotaron en 1989 a las tropas de la Unión Soviética en Afganistán tras una década de guerra. La milicia de los talibanes, nacidos en los seminarios religiosos fundamentalistas, prometieron orden y seguridad en su ofensiva para gobernar el país.

Eso llegó en 1996, cuando la guerrilla tomó el control de Kabul y arrebató el Gobierno y la presidencia al líder muyahidín Burhanuddin Rabbani, uno de los héroes de la victoria frente a los soviéticos. En el poder llevaron a cabo el control a partir de la interpretación rigurosa de la ley islámica: impusieron castigos físicos, desde la pena capital en plaza pública a los latigazos o la amputación de miembros por delitos menores; despojaron de cualquier derecho a las mujeres, a las que obligaron a cubrirse íntegramente con el burka, y a las niñas, a las que prohibieron ir al colegio a partir de los 10 años, entre otras cosas.

Tras aquella toma del poder en Kabul, solo tres países reconocieron a los talibanes: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Pakistán.

¿Qué pasa en Afganistán?: El conflicto entre los talibanes y Estados Unidos

Luego de que Estados Unidos sufriera el 11 de septiembre de 2001 los atentados de las Torres Gemelas, el gobierno del país norteamericano culpó del ataque a la red terrorista Al Qaeda, liderada Osama Bin Laden.  Por esa razón, George Bush declaró la guerra al terror y a sus santuarios, entre ellos, el Afganistán de los talibanes, donde se creía que habían encontrado refugio Bin Laden y la cúpula de Al Qaeda al abrigo del mulá muyahidín Mohamed Omar.

En octubre de 2001, Estados Unidos lanzó una ofensiva (Operación Libertad Duradera) junto a la Alianza del Norte, una coalición de milicias rivales nacida tras la caída de Kabul. Los talibanes se rendieron en Kunduz, en la frontera hacia Tayikistán, en tan solo dos meses. No obstante, la invasión de tropas norteamericanas, apoyadas posteriormente por decenas de países en su administración del nuevo Afganistán, no dio con el paradero de Bin Laden (encontrado muerto en mayo de 2011 y del mulá Omar (fallecido en 2013).

¿Cómo los talibanes llegaron al poder?.

Luego de la derrota ante Estados Unidos y aliados, los talibanes se mantuvieron influyentemente en áreas del interior y la frontera paquistaní. El grupo integrista no se entregó, sino que replegó a sus miembros a zonas montañosas y de difícil acceso o fuera del país. Los talibanes han mantenido diferentes estrategias, desde el avance paulatino de sus milicianos en una guerra de guerrillas tradicional a los atentados terroristas contra fuerzas de seguridad, funcionarios, políticos —el pasado 4 de agosto, trataron de alcanzar la residencia del ministro de Defensa en Kabul—, mujeres y periodistas.

Afganistán hoy: a qué se debe el nuevo conflicto

En diciembre de 2014, 13 años después de iniciada la guerra, el presidente estadounidense Barack Obama declaró el fin de las principales operaciones de combate. El mandatario apostó por centrar los esfuerzos de sus tropas en el entrenamiento y cesión de responsabilidades en seguridad a las fuerzas afganas con el objetivo de poder cerrar la misión.

Donald Trump, su sucesor, pese a defender el regreso de los soldados de las guerras más largas, aceptó finalmente mantener el contingente en Afganistán por un tiempo. Recién en febrero de 2020, en el marco de conversaciones de paz en Doha (Catar), acordó con los talibanes que sacaría a las tropas del país en 14 meses.

El actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, informó en abril que retiraría sus tropas en un repliegue que se inició en mayo y que se prevé que concluya a más tardar el 11 de septiembre, fecha en la que se cumplen dos décadas desde los ataques terroristas contra las Torres Gemelas.

En mayo, los talibanes iniciaron una ofensiva para extender su área de control en el sur, norte y la franja occidental del país, con una estrategia de desgaste desde las capitales de las 34 provincias que dividen el país hacia las grandes ciudades, como Herat, Kandahar o Kunduz, para terminar en Kabul.

La policía internacional estadounidense se retiró este año en curso de todas sus bases en Afganistán dejando como su base de operaciones con la OTAN el Aeropuerto de Kabul, con 2.500 y 6.000 efectivos de EE.UU. que van en camino, asentados para la evacuación de civiles y militares a diferentes latitudes del mundo. Las principales aerolíneas internacionales han comenzado a desviar los vuelos fuera del espacio aéreo de Afganistán mientras el país cae en manos del movimiento Talibán, interrumpiendo los servicios de pasajeros a India, Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos.

«La ONU se compromete a apoyar al pueblo de Afganistán. Seguimos teniendo personal y oficinas en áreas que han estado bajo el control de los talibanes, y nos quedaremos y brindaremos apoyo al pueblo afgano en su hora de necesidad», afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

El presidente Joe Biden de Estados Unidos, afirmó: «Nuestra misión nunca fue la de crear una nación, ni crear una democracia unificada y centralizada. Nuestro único interés vital sigue siendo hoy el mismo de siempre en Afganistán, evitar ataques terroristas contra Estados Unidos». «Siempre le prometí al pueblo estadounidense que sería sincero con usted, la verdad es que esto se desarrolló más rápido de lo que habíamos anticipado», afirmó el primer mandatario de Estados Unido y agregó: “Está mal ordenar a las tropas estadounidenses que den un paso adelante cuando las propias fuerzas armadas de Afganistán no lo harían».

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que Afganistán no debe convertirse en un «refugio para los terroristas»  y agregó: «Es un desafío para la estabilidad y la paz internacionales y haremos todo lo posible con Rusia, Estados Unidos y Europa para cooperar eficazmente, ya que nuestros intereses son los mismos».

¿Cuál es la semejanza entre Afganistán y Chile?. Los dos producen lapislázuli en el mundo. El canciller de Chile, Andrés Allamand, informó este lunes que el país trasandino se encuentra trabajando para organizar evacuaciones de mujeres activistas de derechos humanos desde Kabul tras la toma por parte de los talibanes de la capital afgana.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidió este lunes que se termine con la violencia en Afganistán y solicitó la creación de un nuevo gobierno inclusivo y representativo, después de la avanzada de los talibanes, quienes aseguraron que «se terminó la guerra» y se harán cargo del poder.

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, expresó su intención de ser anfitrión, en los próximos días, de una reunión virtual de los líderes del G7 para debatir la situación en Afganistán, según informó este lunes un portavoz de Downing Street.

Al menos cuatro argentinos se encuentran en medio de la crisis que vive Afganistán, pero abandonarán el país en breve. Los cuatro están en contacto con la embajada argentina de Pakistán (que atiende la situación en Afganistán). Por separado, tienen preparada su salida hacia Kazajistán, Turquía y Uzbekistán.

«Hacemos un seguimiento permanente con los argentinos, que se encuentran en Kabul, tienen provisiones, no están en situación de vulnerabilidad, aunque sí están preocupados por el clima social tras los acontecimientos del fin de semana», dijo el embajador argentino en Pakistán, Leopoldo Sahores.

En conclusión, ni las potencias mundiales la U.R.S.S. en su tiempo ni los EE.UU. pudieron someterlos al pueblo afgano, lamentablemente esta nueva escalada de violencia que era de esperarse, iba ocurrir si o si, cuando la policía internacional estadounidense desalojara el país, es de esperarse también, que se vuelva un sultanato islámico radical con la sharía, en sus formas más feroces, se aplica en todas partes, con ejecuciones públicas, lapidaciones y latigazos. y que peligre la estabilidad en el mundo al igual que Irak y otras partes del orbe, estos mismos se vuelven países en desorden e inestabilidad, economía, política y social, la última llegada al poder de los talibanes después de la reiterada de las tropas soviéticas quedo en este mismo desorden democrático y sin ningún derecho humano,  en la historia se reiteran los hechos sino aprendemos de ellos y este es uno de ellos en la Republica Asiática de Afganistán, el futuro se ve sombrío sin un norte claro.

Fueron muchos los helicópteros y aviones que sobrevolaban Kabul evacuando personal diplomático de varios países. Mientras, la televisión presentaba cómo decenas de talibanes armados recorrían el Palacio Presidencial, tras la huida intempestiva del presidente Ashraf Ghani, a un paradero hasta el momento desconocido. Con las Comisarias vacías y las Fuerzas Armadas casi desarticuladas no había quien defendía el país, por eso la guerra civil es irremediablemente inevitable, pero ¿Hay alguien quien la defienda?. El líder de los talibanes y probable nuevo presidente de Afganistán, Mullah Baradar, también celebró el retorno al poder. «Hemos alcanzado una victoria que no se esperaba, deberíamos mostrar humildad ante Alá. Ahora es el momento de la prueba, ahora se trata de cómo servimos y aseguramos a nuestra gente, y aseguramos su futuro», dijo.

Solo la historia dirá, quien tiene la razón o no, en la convulsionada Afganistán de hoy por hoy.