San Juan-Gobierno Provincial

Día Nacional del Pediatra

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Todos los 20 de octubre se recuerda el Día del Pediatra. Es una fecha instaurada en 1973 y tiene que ver con la fundación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), un 20 de octubre de 1931.

Es una de las especialidades más sensibles de la medicina porque se considera al pediatra como un profesional de tacto apreciable, de carácter suave. “Un pediatra es un padre en otra persona”, lo definieron.

El dramaturgo de origen checo Tom Stoppard ya los había definido como “médicos que nunca envejecerán, porque llevan la infancia consigo”.

En la provincia, sobre un total de 280 pediatras empadronados en la SAP San Juan, el 80% (224) trabajaron y trabajan en la parte pública. En varios casos, muchos médicos con esta especialidad siguen desempeñándose en la parte privada pero se jubilaron en el sector estatal.

Según las estadísticas de Atención Primaria de la Salud, en las distintas zonas sanitarias existen 24 profesionales que ostentan esta especialidad. Y muchos médicos de familia, con población a cargo, que atienden niños en caso de necesitar un estudio en particular o una atención más específica, lo derivan a un especialista.

La Dirección de Materno Infancia, de la cartera sanitaria provincial, a cargo de la doctora Sandra Merino, tiene, actualmente, cuatro pediatras en diferentes dependencias. Mónica Camargo (División Crecimiento y Desarrollo), Andrea Weidman (División Pediatría), Laura Saad (Prograna Infantojuvenil con Discapacidad) y Verónica Zapata (División Perinatología).

“Los pediatras son personas muy especiales, que demuestran mucha vocación cuando trabajan. La pasión con la que ejercen su tarea es digna de imitar y para mis compañeras y especialmente amigas de la dirección no tengo más que palabras de agradecimiento”, dijo la doctora Merino.

La profesional explicó que “trabajar para niños despierta un amor incondicional y si a eso le agregamos que nuestras pediatras son mamás, se manifiesta sin duda un sentimiento muy especial. Su pasión me contagia”, explicó Merino.

“La pediatría para mí fue una elección de vida desde muy chica. Cuando estudiaba medicina siempre pensé que podía ser una alternativa importante para colaborar con el crecimiento y salud de los niños. Y la maternidad me potenció el amor por los más chiquitos. Entendí que trabajar por ellos es, ni más ni menos, ayudar al futuro y al eje de toda familia”, relató la doctora Mónica Camargo.

Por su parte, la responsable de Pediatría del Salud Pública, Andrea Weidman definió a su especialidad como “una pasión. Trabajar con niños gratifica todos los días porque uno recibe más de lo que da. Yo no podía hacer otra cosa que pediatría”, dijo la profesional.

Para la doctora Saad, a cargo de la población infantil con discapacidad, “ser parte del trayecto evolutivo de la vida y de las familias de los pacientes es algo que genera mucha empatía” dijo. “Y en mi caso con los pacientes que atiendo, con problemas determinado y muy particulares, me emociona verlos crecer. Y claro, que estén bien y ser parte de ese bienestar”, explicó.

Además la funcionaria dejó claro que la muerte es un tema que cuesta mucho a los pediatras porque “nosotros trabajamos y estamos mentalizados para atender a los pacientes que están comenzando la vida. Acompañar a la familia en un fallecimiento es muy duro y muy difícil”.

Con más de 20 años de experiencia en el Hospital Rawson, la pediatra Verónica Zapata sostuvo que “lo importante de la especialidad es ver las caritas de recién nacidos, hasta la adolescencia y aprender con ellos. Lo frustrante es no poder curarlo y solucionar algún problema de salud”, contó la doctora.

Zapata tocó además un tema que para sus colegas es difícil y demanda mucha paciencia y comprensión. “Convencer a los padres es todo un desafío. Ellos necesitan terminar la consulta con la certeza de que todo va a estar bien”, cerró.

No son pocas las opiniones que hablan de la pediatría como una especialidad muy particular y de difícil abordaje. Se necesitan muchas condiciones y particularidades. Carácter, trato, disposición, paciencia y entendimiento, entre otros.

De última, entender que la misión del pediatra es generar una infancia sana y feliz y ayudar a sus pacientes a vencer en la dura lucha por la vida.