Un homenaje con mucho calor para los Inmigrante que forjaron y dejaron un legado a San Juan
Con motivo de celebrarse el Día del Inmigrante en la Argentina, para recordar la llegada de los inmigrantes al país tras una disposición dictada por el Primer Triunvirato en 1812, el Gobierno de San Juan junto a las diferentes colectividades desplegaron un emotivo acto en la Paseo de los Inmigrantes del Centro Cívico.

Se realizó el izamiento de las distintas Banderas que representan las colectividades que fueron recibidas por San Juan a fines del siglo XIX, hombres que forjaron el progreso provincial.
Luego, se descubrió una placa y se colocó la corona de laureles en homenaje a aquellos pioneros por parte de las distintas autoridades de las colectividades.
El Dr. Calletano Silva ofreció la lectura de un poema referente al día.
César Marún, de la Comunidad Libanesa, hizo una reseña histórica de este día. A continuación habló la Delegada de San Juan de la Dirección Nacional de Migraciones, Mónica Cáceres quien explicó la fecha importantísima para los argentinos, como en el año 1812 que el Primer Triunvirato firmaba la disposición promoviendo la inmigración. “Este lineamiento de política migratoria, la Dirección Nacional de Migraciones la recepta, como hace 200 años que lleva nuestro país receptando a toda aquellas personas que vienen a poblar nuestro suelo argentino de buenas intenciones”.
Por su parte, y en representación del Gobierno de San Juan, Dra. Elena Pelletier, Secretaría de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno, dijo que “paso a paso los inmigrantes han hecho su camino y como destino final ha sido Argentina, ha sido San Juan. Nos sentimos honrados por tenerlos aquí porque con su trabajo, con su idiosincrasia, con el aporte que hacen promueven el engrandecimiento de nuestro país y de nuestro querido San Juan”.
“Cuando el 4 de septiembre de 1812 el Primer Triunvirato redactó una disposición promoviendo la inmigración, se dio un paso fundacional para nuestro devenir histórico como Nación, identificada por una fuerte impronta socio-cultural fruto del aporte de las diversas corrientes migratorias. En tal sentido, el Preámbulo de la Constitución de 1853 ratificó ese inicio al abrir el país a «todos los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino. Este es el sello plasmado en la vida cotidiana de los habitantes.
“Correspondiéndose con ese mandato y a la vez legado, el Gobierno de San Juan prosigue en la misma línea, trabajando con un firme concepto abierto y hospitalario, con la convicción de que la inmigración es una herramienta para el progreso nacional y que el inmigrante favorece el desarrollo” – sintetizó Pelletier.

Luego, las distintas comunidades ofrecieron bailes típicos con sus respectivas vestimentas.
