«Nos encontramos los primos para festejar por la vida»
Para los primeros días de Mayo se reunieron primos de la segunda línea sanguínea que llegaron a la conclusión que la familia de la primera línea se había acortado tanto que pocos quedan, es decir, que son los únicos parientes de la primera línea.
Es así que decidieron, aprovechar el cumpleaños 90 de Gloria Luján, en la Provincia de San Juan, el 25 de Mayo para que se encontraran los primos hermanos. Sólo quedan, Elba y Mario Roux, que son hermanos, de 90 y 84 años, respectivamente, que viven en la Provincia de Mendoza.
Así fue que Gloria Lujan prima hermana de Elba y Mario Roux disfrutaron una jornada cargada de recuerdos junto a sus respectivos hijos, en la Provincia de San Juan.
Aquellos genios que dejan un legado lleno de amor y respeto, cuyos hijos valoran decidieron unir este deseo entre primos mayores que sólo se siguen comunicando por teléfono porque compartieron anécdotas de niños.
Por ello, Gloria Lujan escribió que “el 25 de Mayo, recibí la visita de mis primos Elba y Mario, que vinieron a festejar mis 90 años. Esta es familia por parte de mi padre Pedro Luján y son hijos de mi tía Sofía, hermana de mi papá, y de mi tío Luis”.
“En su casa, cuando era pequeña, pasé mis vacaciones jugando entre los árboles frutales disfrutando la huerta y la granja. A la hora del almuerzo volvíamos a la casa para disfrutar las ricas comidas de mi tía Sofía, con verduras frescas cosechadas de entre las viñas cultivadas por mi Tío Luis”.
“Además, recuerdo el vino casero que hacía mi Tío Luis con uvas francesas. Los vasos quedaron morados después que bebían el vino”.
“Al atardecer compartíamos el juego de la payana con mi tía Sofía que nos hacía trampa. ¡Qué felices éramos!”
“Tenerlos cerca a mis primos y sobrinos, hombres ya, fue un recordar momentos inolvidables”.
“Almorzamos un asado con distintas ensaladas que nos permitió compartir un momento maravilloso porque somos lo que quedamos de aquella familia original, en mi Mendoza añorada”.
“Después, del almuerzo entre postre y café, mi primo Mario, que en su juventud aprendió comenzó a cantar tangos antiguos. Una memoria asombrosa con sus 84 años”.
“Luego, se vino la competencia de cuentos entre sobrinos y mi amiga Susana. ¡Qué manera de reírnos y aplaudir sin parar!”
“Fue una jornada inolvidable y magnífica. Vaya a saber si tendremos la posibilidad de estar juntos nuevamente. Dios quiera que nos de mucho tiempo más para seguir compartiendo estos encuentros porque nuestros seres queridos no están físicamente pero los llevamos en el alma”.
“Sinceramente, Dios nos ha premiado estar juntos a los 90 años o cerca porque nuestros hijos permitieron e hicieron posible este acercamiento. Le agradezco a cada uno de ellos por acortar distancia porque seguimos en contacto por teléfono con Elba, que toda la vida la llamamos ‘Gringa’ y Mario. Gracias y Dios nos ilumine para que nos sigamos viendo. Nos encontramos los primos para festejar por la vida” – concluyó Gloria Lujan, muy emocionada.
