San Juan, 18 de abril de 2026
Opiniones

“Los grupos de mercenarios de Ucrania y Rusia y el despertar activo de las armas nucleares en el mundo”

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El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el Martes, 7 de Marzo de 2023, su gobierno se retira del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido como Nuevo START.

Por el Lic. Prof. Fernando A. Ocampo Bravo

Tenemos en el frente Ucraniano-Ruso, tropas regulares peleando, mercenarios nacionales y también se han anexado grupos de extranjeros a pelear en ambos bandos, de colores políticos diferentes, credos diferentes, incluso presos de las cárceles, que salen a pelear por uno u otro. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, enmarcó la invasión rusa de Ucrania como una “operación especial” para proteger a los rusoparlantes del genocidio a manos de “neonazis”, ocupando todo lo que tenía a su alcance, incluía a sus mercenarios, al igual que Zelenzky. En una transmisión especial minutos antes de que comenzara la invasión el 24 de febrero 2022, Putin dijo: “Buscaremos desmilitarizar y desnazificar a Ucrania”, ignorando el hecho de que el presidente del país, Volodymyr Zelensky, es judío.

En este marco de círculos de mercenarios, se destacan dos divisiones por parte de Rusia el Grupo Wagner y por parte de Ucrania el Batallón Azov.

Las alas militar y política del movimiento Azov se separaron formalmente en 2016, cuando se fundó el partido de ultraderecha Cuerpo Nacional. Para entonces, el Batallón Azov se había integrado a la Guardia Nacional de Ucrania.  El Batallón Azov se formó en 2014, el mismo año en que los insurgentes respaldados por Rusia comenzaron a apoderarse de territorio en la región de Donbás, en el este de Ucrania, y Rusia invadió y capturó Crimea. En ese entonces, el ministro de Defensa de Ucrania instó a los batallones voluntarios a unirse a la campaña de resistencia y ayudar a su Ejército en dificultades. Los dirigentes de Azov han negado las asociaciones neonazis, afirmando que la «N» y la «I» del Wolfsangel representan «idea nacional».

El Batallón Azov se convierte en una nueva brigada separada de las Fuerzas Armadas de Ucrania. En enero de 2023, señalo uno de sus líderes: «El Batallón Azov es ahora una Tercera Brigada de asalto separada de las fuerzas de tierra de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Nuestro camino comienza desde la dirección más difícil: en Bajmut». Para muchas ONG y periodistas, no hay duda de que el Kremlin emplea al opaco Grupo Wagner y a sus mercenarios, con presencia señalada en Ucrania, Siria y África, para servir sus intereses. Los hombres de Wagner fueron señalados por primera vez en 2014 junto a los separatistas prorrusos en el este de Ucrania. En esta región en la que Rusia niega cualquier presencia militar, estos combatientes bien equipados y profesionales aparecieron entre los grupos rebeldes comprometidos contra las autoridades ucranianas prooccidentales. Con la intervención rusa en Siria en 2015 en apoyo de Bashar al-Assad, hubo información de su presencia junto al ejército ruso, especialmente en las principales batallas, como la reconquista de la ciudad antigua de Palmira. Moscú siempre lo negó. Luego el ámbito de actuación de Wagner se amplió: en Libia, sus hombres estarían al lado de las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar y en la República Centroafricana formarían parte de los “instructores” del ejército. También se señaló su presencia en Sudán, Mozambique o Venezuela. Un cúmulo de sospechas pero sin ninguna prueba formal y siempre con desmentidos rusos. Los supuestos líderes. Según la agencia estatal de noticias TASS, Dmitri Utkin está a cargo de las operaciones de Wagner. Poco se sabe de este hombre de unos cincuenta años que, según se dice, procede de la inteligencia militar. En diciembre de 2016, fue recibido en el Kremlin para una ceremonia en honor a los “héroes” de Siria. Incluso se fotografió con el presidente Vladimir Putin. En el aspecto financiero, Wagner estaría pilotado por un hombre clave del Kremlin, el empresario Yevgueni Prigójin, un allegado de Putin objeto de sanciones de Estados Unidos por interferencia electoral y buscado por el FBI por “fraude”.

Wagner no tiene existencia legal en Rusia, donde las empresas militares privadas están prohibidas. No obstante, el grupo contaría con varios miles de hombres, en particular veteranos del ejército o de los servicios de seguridad. Según el Centro Carnegie de Moscú, Wagner es en definitiva “el secreto peor guardado de Rusia”. El grupo tiene dos funciones: “proporcionar al Kremlin una posibilidad de negación durante el despliegue de combatientes en zonas de guerra” y servir como “una herramienta preparada para reforzar su influencia con los estados receptivos”. Militares rusos siguen albergando serias dudas sobre que el ejército pueda conquistar la totalidad de los territorios anexionados, mientras algunos oficiales prorrusos del Donbás incluso instan a los altos mandos rusos a cambiar de estrategia. El Instituto estadounidense sobre el Estudio de la Guerra (ISW) también considera que Rusia no dispone del potencial necesario para lanzar una gran ofensiva mecanizada terrestre, más aún tras perder, según algunas fuentes, la mitad de sus tanques desde hace un año.

Prigozhin del grupo Wagner, fue aún más allá al asegurar que Moscú necesitará unos dos años para alcanzar la frontera administrativa de Donetsk.

A su vez, la Inteligencia Militar ucraniana insistió que “el mando ruso no dispone de suficientes recursos para lanzar acciones ofensivas a gran escala” y que tendrá que conformarse con victorias tácticas.

Por último, la decisión de la OTAN de dotar a Kiev de los tanques más modernos fue el hecho que cambió la dinámica del conflicto Ruso-Ucraniano, los gobiernos de la OTAN aumenten la cantidad y calidad de su suministro a Ucrania. Al comenzar febrero, la guerra de Ucrania se está desplazando del escenario del conflicto crónico a la escalada; la decisión de la OTAN de dotar a Ucrania de sus tanques más modernos implica el inicio de dicha escalada; el pedido de Volodimir Zelensky de que ahora se entreguen cazas de cuarta generación es el intento de dar un paso más en esta dirección; por último, el conflicto escala también, aumentando el riesgo en lo nuclear e incluyendo a más países en el conflicto, ya sea en forma directa o indirecta.

En el discurso de Vladimir Putin de la semana pasada, de eliminar el tratado New Star sobre la proliferación de armas nucleares en el mundo. En total, los países con armas nucleares están actualmente en posesión de 13.865 ojivas (o cabezas nucleares) según un informe publicado por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) y reproducido por Business Insider. Juntos, Estados Unidos y Rusia poseen conjuntamente el 90% de las armas nucleares del mundo. La disminución general en el número de armas nucleares global parece estar relacionada, en particular, con el hecho de que las dos potencias firmaron el Nuevo Tratado START en Abril de 2010, cuyo objetivo es limitar los recursos en armas ofensivas estratégicas.

A continuación una lista de los países que cuentan con más cabezas nucleares hoy en día.

1º Rusia: 6.500 cabezas nucleares, de las cuales 1.600 han sido desplegadas.

2º Estados Unidos: 6.185 cabezas nucleares, de las cuales 1.750 han sido desplegadas.

3º Francia: 300 cabezas nucleares, de las cuales 280 han sido desplegadas.

4º Reino Unido: 200 cabezas nucleares, de las cuales 120 han sido desplegadas.

5º China: 290 cabezas nucleares.

6º Pakistán: de 150 a 160 cabezas nucleares.

7º India: de 130 a 140 cabezas nucleares.

8º Israel: de 80 a 90 cabezas nucleares.

9ª Corea del Norte: de 20 a 30 cabezas nucleares.

¿Estamos más cerca de una Tercera Guerra Mundial?

Un coronel retirado del Ejército de Estados Unidos cree que la Tercera Guerra Mundial ya ha empezado, aunque de momento está confinada dentro de las fronteras de Ucrania. «No solo estamos nosotros, están la OTAN, la Unión Europea, Bielorrusa, China, Irán, Corea del Norte, así que sí es una Guerra Mundial contenida en las fronteras de Ucrania», dijo el coronel retirado Jon Sweet. La guerra va a ser larga, tal como lo afirmó el secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg. «Necesitamos estar preparados para un largo camino que puede durar, muchos, muchos, muchos, muchos años, y al mismo tiempo deberíamos estar preparados para lo imprevisto, y por eso debemos invertir en nuestra disuasión y defensa», dijo el 12 de febrero en Bruselas. Y cuanto más tiempo dure la guerra, hay más posibilidades de errores de cálculo, de reveses militares que puedan llevar a medidas drásticas como el temido uso por parte de Rusia de armas nucleares limitadas o que la geopolítica mundial fuera de Ucrania incida en el conflicto y este se expanda fuera de sus fronteras actuales.

“Si esto no se para, escalaria a una guerra impensada, entre oriente y occidente, estamos en una guerra fría actualmente en el mundo, como si retrocediéramos a las décadas de los cincuenta y sesenta”.