San Juan-Opinión

La real amistad entre un ilustre sanjuanino y un destacado Presidente chileno

Por el Lic. Fernando A. Ocampo Bravo

Es realmente interesante, ver en mi propia genealogía por parte paterna, el lazo familiar que tengo con los Presidentes Chilenos Montt, de los cuales tres mandatarios han sido Presidentes de la República vecina, por eso mi atención en realizar este artículo, en especial de la verdadera amistad y admiración entre ambos; Manuel Montt Torres y Domingo Faustino Sarmiento “El Maestro de América”. Hombres claves, en sus tiempos e historia.

El 21 de septiembre de 1880 fallecía el Presidente de la República Chilena, Manuel Montt T., cuatro años después, por barco y desde el extremo austral, vino Domingo F. Sarmiento a ver por última vez a su amigo Chileno. Ya de regreso en Argentina, mantuvo una activa correspondencia con los hijos y yernos de su amigo, hasta su muerte en 1888.

Entre ellos se escribieron 8 cartas epistolares, conocidas y documentadas.

Sarmiento a Montt, junio 25 de 1846

Sarmiento a Montt, junio 10 de 1865

Montt a Sarmiento, octubre 26 de 1865

Montt aSarmiento, junio 29 de 1879

Montt a Sarmiento, octubre 26 de 1865

Sarmiento a Montt, julio 29 de 1879

Montt a Sarmiento, septiembre 7 de 1879

Sarmiento a Montt, noviembre 6 de 1879

Las cartas de Montt se encuentran en el Museo Sarmiento, en el arbolado barrio Belgrano, en Buenos Aires. Las de Sarmiento se guardan en el Archivo Central de la Universidad de Chile, son fotocopias del original.

En 1829,Sarmiento, se integró como teniente al ejército del general José María Paz, quien luchó por imponer la autoridad del gobierno porteño en las provincias del interior; pero la derrota de Chocón frente al caudillo riojano Facundo Quiroga, lo obligó a buscar refugio en Chile y exiliarse por un tiempo en el país trasandino.

Al llegar a Chile se empleó en diversos oficios anónimos, como dependiente de una tienda, minero en el Norte Chico y profesor; pero pronto sus artículos publicados en el diario “El Mercurio de Valparaíso”, le valieron el reconocimiento en los círculos intelectuales, especialmente en asuntos pedagógicos. La publicación de sus primeras obras literarias y la participación en polémicas con intelectuales de peso, como Juan Bautista Alberdi, José Victorino Lastarria y Andrés Bello, consolidaron su prestigio y le valieron la confianza del gobierno que le encomendó la creación de la Escuela Normal de Maestros, primera en América Latina.

Anécdotas de Domingo F. Sarmiento en Chile

A María Jesús del Canto, madre de su única hija biológica, la conoció en una escuela, durante uno de sus cuatro exilios en Chile. Ella era su alumna y él se enamoró; Emilia Faustina Ana nació al año siguiente. María Jesús murió en el parto, el 18 de julio de 1832. Quedando huérfana de madre, Faustina se crió con su abuela Paula y sus tías. Sobre todo porque Domingo nunca se quedó demasiado tiempo en ningún lugar.

En Chile, dirigió la Escuela Normal de Preceptores, la primera institución latinoamericana especializada en preparar docentes.

En 1845 nació en Chile Domingo Fidel, hijo del chileno Domingo Castro y Calvo y la argentina Benita Martínez Pastoriza, que al enviudar, en 1848, se casó con Domingo Faustino Sarmiento, que le dio su apellido al niño. El matrimonio solo duró un año, pero el hijo adoptivo -conocido como “Dominguito”- fue muy querido por Sarmiento. En septiembre de 1866, durante la Batalla de Curupayty, Dominguito fue herido de muerte. En ese momento, Sarmiento era ministro plenipotenciario de la Argentina en Estados Unidos. La noticia de la muerte de su hijo lo hundió en una profunda depresión, renunció al cargo diplomático y regresó a Buenos Aires. Después escribió la biografía de su hijo: Vida de Dominguito.

El Presidente Manuel Montt, le encargó a Sarmiento la creación de un periódico de educación, que el sanjuanino llamó Monitor de la Educación. Sin embargo, a un ministro el nombre le pareció «pretencioso» y lo cambió por Monitor de las Escuelas Primarias. Sarmiento reclamó: «Señor, mi propósito es escribirlo para educar ministros, diputados, senadores y doctores, porque de tanto que ustedes saben, no saben que ignoran todo sobre este asunto. Las escuelas no se mejoran en la Escuela, sino en la opinión de los que gobiernan y legislan».

Entre 1845 y 1848, el gobierno chileno envió a Sarmiento a Europa y Estados Unidos para estudiar y evaluar distintos modelos de educación primaria para implantar en el país. Fruto de este viaje y su experiencia como educador, surgió su Método de lectura gradual (1849), que fue adoptado en las escuelas públicas del país hasta comienzos del siglo XX. Durante el viaje se encontró con otros exiliados argentinos, como Bartolomé Mitre, Florencio Varela y Esteban Echeverría, lo que reavivó su preocupación por el destino de su país.

Montt y Sarmiento, los unió la experiencia de los altos cargos que desempeñaron durante su larga amistad, de la cual se aprecia en nuestra América de los tiempos que ambas Repúblicas se forjaban: Se destaca, los cuarenta años de vida pública de Montt, diez como Ministro y diputado, diez como Mandatario y veinte como Presidente de la Corte Suprema y senador, Sarmiento tenía quince como periodista y académico influyente, para seguir en Argentina como legislador, gobernador, ministro y Presidente por casi treinta años más.

Así como es probable que esta amistad contribuyó a mantener la paz y buena voluntad que en ambos países predominaron en la larga crisis de 1881 y en las que se han sucedido, también es seguro que con esta amistad ambos hombres, Manuel Montt y Domingo F. Sarmiento crecieron y triunfaron. Sin duda el argentino impulsó decididamente a la opinión pública y a su amigo para hacer realidad su presidencia y que éste le abrió las puertas a la formación y a la fama sobre la cual llegaría a su vez, a dirigir su nación.

Fue en Santiago de Chile, cuando se entrevistaron estos distinguidos e ilustres, hombres de sus tiempos, diversos por nacionalidad, carácter y posición. Sin embargo, desde entonces los unió una amistad que se prolongó por cuarenta años, período en que además sus vidas se confundieron con la historia de sus dos países: Chile y Argentina.

 

Presidente Manuel Montt – 1809 -1880

 

Domingo Faustino Sarmiento 1811-1888