{"id":95500,"date":"2026-01-04T12:04:34","date_gmt":"2026-01-04T15:04:34","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=95500"},"modified":"2026-01-06T00:59:03","modified_gmt":"2026-01-06T03:59:03","slug":"anunciar-el-amanecer-aunque-siga-oscureciendo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/anunciar-el-amanecer-aunque-siga-oscureciendo\/","title":{"rendered":"Anunciar el amanecer aunque siga oscureciendo"},"content":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano<\/p>\n<p>No es tiempo de claudicar ideales ni abandonar convicciones. En medio de tiempos convulsionados, donde la noche parece alargarse y el horizonte se ti\u00f1e de incertidumbre, somos llamados a anunciar el amanecer, incluso mientras perduran las sombras. La oraci\u00f3n por la paz no es evasi\u00f3n ni resignaci\u00f3n, sino una toma de posici\u00f3n activa a favor de la vida, la dignidad y la esperanza. El 1 de enero de 2026 nos ha convocado nuevamente para la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por la Paz, bajo el lema elegido por el Papa Le\u00f3n XIV: \u201cHacia una paz desarmada y desarmante\u201d.<\/p>\n<p>Vivimos una paradoja dolorosa: mientras los presupuestos dedicados a armamentos crecen a\u00f1o tras a\u00f1o, los fondos destinados a educaci\u00f3n disminuyen o se mantienen estancados. Los informes internacionales advierten sobre el preocupante aumento en la inversi\u00f3n militar, que muchas veces se justifica en nombre de la seguridad nacional, pero que en realidad alimenta una l\u00f3gica de desconfianza y enfrentamiento.<\/p>\n<p>Nos dice el Papa Le\u00f3n XIV en su Mensaje: \u201cEs necesario denunciar las enormes concentraciones de intereses econ\u00f3micos y financieros privados que van empujando a los estados en esta direcci\u00f3n; pero esto no basta si al mismo tiempo no se fomenta el despertar de las conciencias y del pensamiento cr\u00edtico\u201d.<\/p>\n<p>A su vez, la educaci\u00f3n \u2014ese pilar que sostiene el desarrollo de sociedades justas y libres\u2014 sufre recortes que hipotecan nuestro futuro com\u00fan. \u201cEn el curso del 2024 los gastos militares a nivel mundial<br \/>\naumentaron un 9,4 % respecto al a\u00f1o anterior, confirmando la tendencia ininterrumpida desde hace diez a\u00f1os y alcanzando la cifra de 2718 billones de d\u00f3lares, es decir, el 2,5 % del PBI mundial\u201d (\u00cddem).<\/p>\n<p>Invertir en armas es invertir en miedo; hacerlo en educaci\u00f3n es compromiso con el di\u00e1logo, la creatividad y la convivencia. \u00bfQu\u00e9 futuro queremos construir si la balanza se inclina cada vez m\u00e1s hacia la destrucci\u00f3n y no hacia<br \/>\nel crecimiento del ser humano?.<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n de la inteligencia artificial en los escenarios b\u00e9licos ha multiplicado la letalidad de los conflictos. Drones aut\u00f3nomos, algoritmos que seleccionan objetivos, armas que pueden decidir cu\u00e1ndo y a qui\u00e9n atacar.<\/p>\n<p>El mayor peligro, sin embargo, no es solo la eficacia destructiva de estas m\u00e1quinas, sino la tentaci\u00f3n de delegar en ellas decisiones profundamente humanas y \u00e9ticas. Cuando la responsabilidad moral se traslada del coraz\u00f3n humano al circuito de silicio, corremos el riesgo de perder lo esencial: la conciencia, la compasi\u00f3n, la capacidad de discernir el bien del mal. No podemos \u2014ni debemos\u2014 permitir que la tecnolog\u00eda sustituya la \u00e9tica, ni que la eficiencia mate la misericordia.<\/p>\n<p>No sorprende que, ante este panorama, crezca el miedo al porvenir. La sombra de la guerra, la amenaza de armas cada vez m\u00e1s sofisticadas y el debilitamiento de la educaci\u00f3n alimentan una sensaci\u00f3n de incertidumbre y desamparo. Muchas personas, especialmente las nuevas generaciones, se preguntan si a\u00fan es posible so\u00f1ar con un mundo en paz, si la esperanza no es apenas un resabio ingenuo del pasado.<\/p>\n<p>Sin embargo, es precisamente en la noche m\u00e1s oscura donde un peque\u00f1o fuego puede iluminar el camino. El miedo no debe paralizarnos, sino impulsarnos a buscar juntos alternativas audaces, creativas y solidarias. Volvamos la mirada al Maestro: \u201cLa paz de Jes\u00fas resucitado es desarmada, porque desarmada fue su lucha, dentro de circunstancias hist\u00f3ricas, pol\u00edticas y sociales precisas\u201d (Mensaje Le\u00f3n XIV).<\/p>\n<p>Frente a la l\u00f3gica del enfrentamiento y el desencanto, resplandece la belleza de quienes, silenciosamente, eligen el compromiso.<\/p>\n<p>Son educadores que se siguen jugando por la palabra, la escucha y el encuentro; voluntarios que tienden puentes entre comunidades enfrentadas; cient\u00edficos y artistas que ponen su talento al servicio de la verdad y la belleza; j\u00f3venes que no se resignan al cinismo y optan por la solidaridad. \u201cLa paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita \u2018basta\u2019, a la paz se le susurra \u2018para siempre\u2019. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado\u201d (Mensaje Le\u00f3n XIV).<\/p>\n<p>La carrera armamentista, impulsada por intereses econ\u00f3micos empresariales, perpet\u00faa el miedo y la desconfianza. Es hora de proponer, con valent\u00eda, el desarme como camino aut\u00e9ntico hacia la paz. Desarmarse no significa quedar indefensos, sino elegir otro tipo de fortaleza: la que nace del di\u00e1logo, la cooperaci\u00f3n y el respeto mutuo.<\/p>\n<p>En esta Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por la Paz, escuchemos el llamado del Papa Le\u00f3n XIV y renovemos nuestro compromiso con una paz desarmada y desarmante. \u201cAntes de ser una meta, la paz es una presencia y un camino.<br \/>\nAunque sea combatida dentro y fuera de nosotros, como una peque\u00f1a llama amenazada por la tormenta, cuid\u00e9mosla sin olvidar los nombres y las historias de quienes nos han dado testimonio de ella\u201d (Le\u00f3n XIV, Mensaje).<\/p>\n<p>Que la oscuridad no nos paralice. Que la esperanza nos ponga en marcha. Porque, incluso en la noche m\u00e1s cerrada, el amanecer es posible cuando hay corazones dispuestos a anunciarlo y construirlo.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN MONSE\u00d1OR JORGE LOZANO \" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/PaPZZHqefKA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-61416\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-300x225.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano No es tiempo de claudicar ideales ni abandonar convicciones.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-95500","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95500"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":95524,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95500\/revisions\/95524"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}