{"id":89493,"date":"2025-08-03T12:57:02","date_gmt":"2025-08-03T15:57:02","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=89493"},"modified":"2025-08-04T20:13:15","modified_gmt":"2025-08-04T23:13:15","slug":"una-carta-para-alentar-y-agradecer-a-los-sacerdotes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/una-carta-para-alentar-y-agradecer-a-los-sacerdotes\/","title":{"rendered":"Una carta para alentar y agradecer a los sacerdotes"},"content":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano<\/p>\n<p>Querido lector y lectora habitual de esta columna, cada a\u00f1o celebramos a los sacerdotes en el d\u00eda de San Juan Mar\u00eda Vianney. Te comparto la carta que les escrib\u00ed en esta ocasi\u00f3n. Te invito a rezar por ellos que, con tanta generosidad, entregan la vida. Las personas consagradas a Dios no nos liberamos con facilidad de las fragilidades que llevamos encima, como dec\u00eda el Ap\u00f3stol San Pablo, \u201cllevamos el tesoro de nuestro ministerio en vasijas de barro\u201d (2 Corintios 4, 7). Por eso necesitamos de la oraci\u00f3n y el afecto de la comunidad, y la palabra de aliento para reconocernos necesitados de conversi\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff6600;\"><strong>Queridos hermanos sacerdotes:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Con inmensa gratitud en el coraz\u00f3n me dirijo a ustedes, compa\u00f1eros de camino y de misi\u00f3n, para renovar juntos la alegr\u00eda del llamado que un d\u00eda nos alcanz\u00f3 y transform\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 fecundo es volver al primer amor. Ese momento \u00fanico en que sentimos que Dios nos llamaba por nuestro nombre, cuando el Evangelio nos toc\u00f3 el coraz\u00f3n y el alma con fuerza, y dijimos que s\u00ed. Ese \u201cs\u00ed\u201d generoso, confiado, sencillo\u2026 fue el comienzo de todo. Volver all\u00ed no es nostalgia, sino fuente que calma la sed de infinito. Renovar ese llamado es reavivar el fuego de nuestra vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada 4 de agosto hacemos memoria de San Juan Mar\u00eda Vianney, el Santo Cura de Ars. En este A\u00f1o Santo, celebraremos el Jubileo de los sacerdotes como Peregrinos de Esperanza. Hoy quiero invitarlos \u2014nos invito\u2014 a volver al manantial de la alegr\u00eda. A dejarnos sorprender otra vez por la frescura del Evangelio. Porque s\u00f3lo un coraz\u00f3n alegre puede contagiar esperanza en medio de un mundo tantas veces herido, dividido, confundido.<\/p>\n<p>En este tiempo sinodal que estamos viviendo con toda la Iglesia, necesitamos especialmente pastores con mirada atenta a los \u201csignos de los tiempos\u201d, hombres capaces de leer lo que el Esp\u00edritu est\u00e1 susurrando en medio de los cambios y desaf\u00edos del mundo. Ustedes son parte esencial de esta renovaci\u00f3n. No como espectadores, sino como protagonistas que ayudan a gestar una Iglesia m\u00e1s fraterna, cercana y abierta.<\/p>\n<p>Los invito a custodiar con amor nuestra vocaci\u00f3n sacerdotal en tres claves que el S\u00ednodo nos est\u00e1 proponiendo:<\/p>\n<p>El sacerdote en la escucha. Escucha de Dios en la oraci\u00f3n y en la Palabra. Escucha del pueblo, de sus gozos y heridas. Escucha de los que piensan distinto, de los j\u00f3venes, de los pobres. Escucha del clamor de la tierra. Que no nos gane el h\u00e1bito de hablar mucho y escuchar poco. Que cada persona se sienta valorada y acogida por nosotros.<\/p>\n<p>El sacerdote en la espiritualidad. No somos funcionarios del culto, sino hombres tocados por el misterio de Dios. No olvidemos que sin oraci\u00f3n nos secamos. Sin silencio, nos dispersamos. Sin adoraci\u00f3n, perdemos el centro. Necesitamos vivir cada d\u00eda con el coraz\u00f3n vuelto al Se\u00f1or acogiendo su llamado a la conversi\u00f3n permanente, sabi\u00e9ndonos tratados con misericordia.<\/p>\n<p>El sacerdote en la misi\u00f3n. No para encerrarnos en estructuras ni repetir lo de siempre, sino para salir. Acompa\u00f1ar, proponer, levantar, sembrar con paciencia. Estamos llamados a las periferias geogr\u00e1ficas y existenciales. No lograremos ser Iglesia sinodal y en salida si nosotros no somos Ministros sinodales y en salida. Damos testimonio del amor que Dios nos tiene, y somos servidores de la esperanza.<\/p>\n<p>Queridos hermanos, cu\u00eddense tambi\u00e9n del cansancio interior, de esa abulia existencial que apaga el entusiasmo, enfr\u00eda los v\u00ednculos y amarga la vida (propia y ajena). Si alg\u00fan d\u00eda sienten que el fuego se apaga, no teman pedir ayuda. Estamos para sostenernos mutuamente.<\/p>\n<p>La fraternidad apost\u00f3lica no es un ideal lejano: es la \u00fanica forma evang\u00e9lica de vivir el ministerio. Jes\u00fas nos llam\u00f3 para estar con \u00c9l y enviarnos a predicar (Marcos 3, 13- 14). Est\u00e9n juntos con el Maestro. Cuiden la comunidad presbiteral; coman juntos, recen juntos. Visiten al hermano solo o enfermo, o a quien se a\u00edsla. Cuid\u00e9monos de la cr\u00edtica que amarga y debilita la comuni\u00f3n. Sean puentes que vinculan, no muros que separan.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-71190\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ARZOBISPADO-CAPACITACION-02.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ARZOBISPADO-CAPACITACION-02.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ARZOBISPADO-CAPACITACION-02-300x240.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/ARZOBISPADO-CAPACITACION-02-768x615.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Y sobre todo doy gracias a Dios.<\/p>\n<p>Gracias porque los veo delante del Sagrario, intercediendo con el coraz\u00f3n cargado de rostros, nombres, historias.<\/p>\n<p>Gracias por visitar a los enfermos, llevando consuelo en el nombre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Gracias por alentar a los cansados y agobiados, como verdaderos cireneos.<\/p>\n<p>Gracias porque en cada sacramento nos acercan a Cristo, Pan vivo, Misericordia encarnada.<\/p>\n<p>Gracias por su alegr\u00eda humilde y cotidiana, luz sencilla en medio de un mundo angustiado.<\/p>\n<p>Los abrazo con cari\u00f1o de hermano y padre. Rezo por ustedes cada d\u00eda. Que Mar\u00eda, Madre de los sacerdotes, nos cuide bajo su manto. Y que Jes\u00fas Buen Pastor renueve en nosotros la alegr\u00eda del Evangelio.<\/p>\n<p>Con mi afecto y bendici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">+ P. Jorge Eduardo Lozano<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Arzobispo de San Juan de Cuyo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN MONSE\u00d1OR JORGE LOZANO \" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/8Cp-Qs1YOHo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-61416\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-300x225.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano Querido lector y lectora habitual de esta columna, cada<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-89493","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89493","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89493"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89493\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":89497,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89493\/revisions\/89497"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89493"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}