{"id":89234,"date":"2025-07-26T22:27:24","date_gmt":"2025-07-27T01:27:24","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=89234"},"modified":"2025-07-28T21:51:12","modified_gmt":"2025-07-29T00:51:12","slug":"viejos-son-los-trapos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/viejos-son-los-trapos\/","title":{"rendered":"Viejos son los trapos\u2026"},"content":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano<\/p>\n<p>Esta expresi\u00f3n recuerdo haberla escuchado de modo reiterado siendo ni\u00f1o, aplicada al modo incorrecto de referirse a personas ancianas o de edad avanzada. Constatamos con dolor c\u00f3mo una mirada descalificadora se va instalando en algunos sectores de la sociedad, y debemos prestar atenci\u00f3n, no lo debemos dejar pasar.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o, en torno al 26 de julio, la Iglesia celebra con profundo respeto y gratitud la Jornada Mundial de los Abuelos y Ancianos, instituida por el Papa Francisco desde el 2021, para reconocer el lugar insustituible que ellos ocupan en la historia de las familias, los pueblos y la fe cristiana. No es casual que esta fecha coincida con la fiesta de San Joaqu\u00edn y Santa Ana, los abuelos de Jes\u00fas, modelos de ternura, transmisi\u00f3n de la fe y presencia silenciosa pero firme en los or\u00edgenes del Evangelio.<\/p>\n<p>El envejecimiento de la poblaci\u00f3n es un fen\u00f3meno global e irreversible. Desde el 2019, por primera vez en la historia, el n\u00famero de personas mayores de 65 a\u00f1os supera al de los ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os. Sin embargo, este cambio demogr\u00e1fico no deber\u00eda ser visto como un problema, sino como una oportunidad para repensar nuestras prioridades sociales y humanas. Nos dec\u00eda el Papa Le\u00f3n XIV en su mensaje para este d\u00eda: \u201cEl hecho de que el n\u00famero de personas en edad avanzada est\u00e9 en aumento se convierte entonces para nosotros en un signo de los tiempos que estamos llamados a discernir, para leer correctamente la historia que vivimos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo podemos callar ante el dolor que atraviesan muchos adultos mayores y abuelos en nuestro pa\u00eds. Aun habiendo trabajado toda la vida, en muchos casos dependen de sus familias para subsistir. Nos duelen esas escenas cotidianas de abuelos y abuelas en las farmacias, teniendo que elegir qu\u00e9 medicamento de los recetados pueden comprar y cu\u00e1les deben dejar\u201d, se\u00f1ala con claridad la Comisi\u00f3n Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina en un mensaje dado a conocer este viernes 25 de julio.<\/p>\n<p>Frente a esta realidad, es urgente proclamar que la dignidad de la persona humana no envejece, no se jubila, no se degrada con los a\u00f1os ni con la fragilidad del cuerpo. Toda vida es valiosa desde la concepci\u00f3n hasta el \u00faltimo suspiro, y eso no depende de cu\u00e1ntas cosas se producen o cu\u00e1ntos beneficios se aportan a la econom\u00eda. \u201cEn la Biblia, Dios muestra muchas veces su providencia dirigi\u00e9ndose a personas avanzadas en a\u00f1os. As\u00ed ocurre no s\u00f3lo con Abraham, Sara, Zacar\u00edas e Isabel, sino tambi\u00e9n con Mois\u00e9s, llamado a liberar a su pueblo siendo octogenario (cf.\u00a0<em>Ex<\/em>\u00a07,7)\u201d. (Le\u00f3n XIV, Mensaje\u2026)<\/p>\n<p>Necesitamos denunciar el paradigma perverso del eficientismo, esa mentalidad que mide el valor de una persona por su capacidad de producir, competir o rendir. El culto a la juventud eterna, el descarte de lo que no sirve \u201cseg\u00fan el mercado\u201d y la idolatr\u00eda de la velocidad, nos han hecho despreciar la lentitud, la debilidad y la memoria, precisamente los rasgos que muchas veces acompa\u00f1an la ancianidad. \u201cNuestras sociedades, en todas sus latitudes, se est\u00e1n acostumbrando con demasiada frecuencia a dejar que una parte tan importante y rica de su tejido sea marginada y olvidada\u201d. (Le\u00f3n XIV, Mensaje\u2026)<\/p>\n<p>El lenguaje modela la cultura. Y hay expresiones que, aunque parezcan inofensivas, encierran desprecio. \u00bfCu\u00e1ntas veces escuchamos o decimos frases como \u201cese viejo ya no sirve para nada\u201d? O aun insultos peores en labios de pol\u00edticos. No s\u00f3lo son injustos, sino inhumanos, sembradores de odio y violencia. Cada palabra de burla o indiferencia hacia los mayores es una herida abierta a la dignidad de todos.<\/p>\n<p>La fragilidad no es una falla del sistema. Es parte de la vida. Y quien hoy es fuerte, ma\u00f1ana tambi\u00e9n ser\u00e1 vulnerable. Aceptar la fragilidad del otro es comenzar a humanizar el mundo.<\/p>\n<p>La herencia m\u00e1s significativa que nos dejan abuelos y ancianos es la fe vivida, la paciencia aprendida, las oraciones compartidas, los gestos de amor en lo simple, la fidelidad silenciosa a lo largo de los a\u00f1os. Cu\u00e1ntas veces la fe se ha transmitido en la cocina, con una abuela rezando mientras amasa el pan, o con un abuelo que nos muestra una estampita arrugada de un Santo o Jes\u00fas crucificado. Son memoria viva del pueblo. Son puentes entre generaciones. Son sost\u00e9n oculto de muchas familias.<\/p>\n<p>Que esta Jornada nos ayude a recuperar la ternura como modo de mirar a nuestros mayores. Visitar a un abuelo, acompa\u00f1ar a una anciana sola, escuchar sus historias con atenci\u00f3n, celebrar su cumplea\u00f1os con alegr\u00eda, pedirles su bendici\u00f3n. Gestos simples, profundamente cristianos.<\/p>\n<p>Que sepamos agradecer, cuidar y honrar a nuestros mayores. Porque en ellos, muchas veces, descubrimos el rostro de Dios que no olvida a sus hijos, ni siquiera en la vejez.<\/p>\n<p>En este A\u00f1o Santo nos recordaba el Papa Le\u00f3n XIV que se puede obtener la gracia de la Indulgencia Plenaria \u201cyendo al encuentro de quien est\u00e1 solo. Y por esa misma raz\u00f3n, se ha decidido que quienes no puedan venir a Roma este a\u00f1o, en peregrinaci\u00f3n, \u00abpodr\u00e1n conseguir la Indulgencia jubilar si se dirigen a visitar por un tiempo adecuado a los [\u2026] ancianos en soledad, [\u2026] como realizando una peregrinaci\u00f3n hacia Cristo presente en ellos (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a025, 34-36)\u00bb. Visitar a un anciano es un modo de encontrarnos con Jes\u00fas, que nos libera de la indiferencia y la soledad\u201d.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN MONSE\u00d1OR JORGE LOZANO \" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/udnNeGlBlsc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-61416\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-300x225.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano Esta expresi\u00f3n recuerdo haberla escuchado de modo reiterado siendo<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-89234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89234"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":89256,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89234\/revisions\/89256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}