{"id":88702,"date":"2025-07-12T22:58:09","date_gmt":"2025-07-13T01:58:09","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=88702"},"modified":"2025-07-14T13:37:36","modified_gmt":"2025-07-14T16:37:36","slug":"vacaciones-de-invierno-una-pausa-necesaria-para-el-corazon-y-la-mente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/vacaciones-de-invierno-una-pausa-necesaria-para-el-corazon-y-la-mente\/","title":{"rendered":"Vacaciones de invierno, una pausa necesaria para el coraz\u00f3n y la mente"},"content":{"rendered":"<p>Por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano<\/p>\n<p>El invierno nos trae, cada a\u00f1o, una oportunidad silenciosa y esperada: las vacaciones; aunque ciertamente no al alcance de todos. Para muchos estudiantes, docentes y trabajadores del \u00e1mbito educativo, estas semanas de descanso son m\u00e1s que un simple corte en el calendario escolar. Son una pausa necesaria, una posibilidad de reordenar prioridades, de reencontrarnos con nosotros mismos y con quienes amamos. Si bien su funci\u00f3n principal es recuperar energ\u00edas para retomar el ritmo acad\u00e9mico, las vacaciones de invierno tienen una dimensi\u00f3n humana, emocional y espiritual que no conviene desaprovechar.<\/p>\n<p>Durante el a\u00f1o, el ritmo cotidiano suele volverse vertiginoso. Las obligaciones laborales, escolares y dom\u00e9sticas nos absorben, y sin darnos cuenta dejamos de ver a amigos, postergamos visitas familiares, aplazamos conversaciones importantes. El invierno, con sus tardes m\u00e1s largas y sus d\u00edas m\u00e1s tranquilos, puede ser un tiempo privilegiado para recuperar la calidez de los v\u00ednculos.<\/p>\n<p>Visitar a los abuelos, pasar un d\u00eda entero con los primos, compartir una charla sin apuros con los amigos de siempre, organizar una comida familiar o una salida sencilla con seres queridos, tiene un valor inmenso. No se trata de grandes gestos, sino de volver a estar presentes, de dar y recibir tiempo, ese bien tan escaso durante el a\u00f1o.<\/p>\n<p>Especialmente para los ni\u00f1os y adolescentes, las vacaciones deben ser un tiempo de juego y creatividad. Jugar en casa, en la plaza, inventar historias, redescubrir juegos tradicionales o simplemente disfrutar de un paseo en familia son experiencias que fortalecen la autoestima y el desarrollo emocional. No hay que subestimar el poder de una caminata al aire libre, de una merienda con cuentos, de una tarde de risas y complicidad. Cocinar algo juntos, en familia, puede resultar una propuesta atractiva.<\/p>\n<p>En un mundo cada vez m\u00e1s tecnol\u00f3gico, volver la mirada a la belleza de la creaci\u00f3n se vuelve urgente. Observar un atardecer, admirar la ca\u00edda de la lluvia, dejarse sorprender por la geometr\u00eda de una hoja o por el canto de un p\u00e1jaro son formas sencillas y profundas de conexi\u00f3n con lo esencial. La naturaleza, regalo del amor de Dios, nos devuelve la paz que el ruido cotidiano nos roba.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca, el uso del celular y de las pantallas en general ocupa un lugar central en nuestra vida. Pero en vacaciones, es importante hacer una pausa tambi\u00e9n en ese frente. Muchas personas terminan desperdiciando horas valiosas sumergidas en redes sociales, juegos o videos que, si bien pueden entretener, no siempre aportan descanso real ni plenitud. La tendencia al aislamiento y vivir en un mundo de fantas\u00eda es una tentaci\u00f3n que nos impide comunicarnos desde el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso es fundamental cuidar que los m\u00e1s peque\u00f1os no pasen largas horas frente al celular o la computadora. Pero tambi\u00e9n los adultos debemos preguntarnos cu\u00e1nto tiempo regalamos a las pantallas, y cu\u00e1nto nos robamos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s. Usar el celular con equilibrio, establecer momentos sin dispositivos, priorizar el di\u00e1logo cara a cara, puede marcar la diferencia entre unas vacaciones dispersas y unas verdaderamente restauradoras.<\/p>\n<p>Las vacaciones son tambi\u00e9n una gran ocasi\u00f3n para volver a aquellas actividades que nos nutren el alma y que muchas veces posponemos por \u201cfalta de tiempo\u201d. Escuchar buena m\u00fasica, ver una pel\u00edcula que nos haga reflexionar, disfrutar de una lectura que nos inspire o emocione, son peque\u00f1as elecciones que enriquecen el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Una muy buena alternativa es adentrarnos en algunas cartas de San Pablo, estudiando en las introducciones de la Biblia acerca del contexto de aquellas primeras comunidades cristianas. O sumergirnos en el Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles para volver a palpar la obra del Esp\u00edritu Santo en el crecimiento de la Iglesia.<\/p>\n<p>Tal vez tengas libros que esperan desde hace meses en la mesa de luz. Hay pel\u00edculas que recomendamos a otros pero no nos damos el tiempo para ver. Hay melod\u00edas que nos devuelven recuerdos felices. Este invierno puede ser la oportunidad para recuperar todo eso.<\/p>\n<p>En definitiva\u2026 Las vacaciones de invierno no son solo un tiempo sin clases. Son una pausa sagrada a la que algunos pueden acceder. Aprovecharlas para descansar, compartir con los dem\u00e1s, recuperar la creatividad, cuidar la salud f\u00edsica y mental, y reconectarnos con la belleza del mundo es una elecci\u00f3n sabia.<\/p>\n<p>No hace falta viajar lejos ni gastar mucho dinero. Basta con abrir el coraz\u00f3n, cerrar un poco las pantallas, y disponerse a vivir el tiempo como regalo. Porque descansar tambi\u00e9n es una forma de amar: a nosotros mismos, a quienes nos rodean y a la vida que se renueva con cada estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN MONSE\u00d1OR JORGE LOZANO \" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/EK_JWtzlG2o?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-61416\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-300x225.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano El invierno nos trae, cada a\u00f1o, una oportunidad silenciosa<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-88702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88702"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":88705,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88702\/revisions\/88705"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}