{"id":84706,"date":"2025-04-06T10:24:06","date_gmt":"2025-04-06T13:24:06","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=84706"},"modified":"2025-04-07T11:51:11","modified_gmt":"2025-04-07T14:51:11","slug":"de-las-piedras-que-hieren-a-la-mano-que-perdona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/de-las-piedras-que-hieren-a-la-mano-que-perdona\/","title":{"rendered":"De las piedras que hieren a la mano que perdona"},"content":{"rendered":"<p>Por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Eduardo Lozano<\/p>\n<p>En algunos momentos se nos puede plantear un dilema: romper a\u00fan m\u00e1s la vida rota, o intentar sanarla. Jes\u00fas siempre toma este segundo camino.<\/p>\n<p>Solemos ser muy r\u00e1pidos para juzgar a otros, y a la vez lentos para reconocer los propios errores. Para los dem\u00e1s no encontramos (porque no buscamos) situaciones que ayuden a comprender faltas o equivocaciones; en cambio cuando se trata de uno mismo enseguida exponemos justificaciones y razones para las actitudes m\u00e1s cuestionables o deplorables. Siempre estamos a un paso entre la condena lapidaria o la mano del perd\u00f3n. De las piedras que<br \/>\nhieren a la mano de la ternura.<\/p>\n<p>Hoy se nos proclama una Buena Noticia, tanto para quienes se sienten en condiciones de condenar a otros como para quienes reconocen sus miserias.<\/p>\n<p>Todos estamos llamados a la conversi\u00f3n, personal y comunitaria. As\u00ed nos ense\u00f1a Jes\u00fas en el Evangelio que se lee en las misas de este domingo (San Juan 8, 1-11), que nos relata el episodio en que escribas y fariseos traen delante de Jes\u00fas a una mujer sorprendida en adulterio. Solicitan una decisi\u00f3n del Maestro que permita condenarla y apedrearla en ese mismo momento hasta morir.<\/p>\n<p>Imaginemos la escena, las ropas a medio vestir, los gritos, la polvareda, los gestos y miradas acusadores\u2026 La mujer sorprendida en adulterio, la ley, los acusadores, el tumulto\u2026 Piden castigos ejemplares. Ella calla, \u00bfqu\u00e9 puede<br \/>\ndecir?, si a nadie le interesa escucharla.<\/p>\n<p>Jes\u00fas permanece en paz y no se suma a los gritos ni cr\u00edticas. La respuesta sorprendente: \u201cel que est\u00e9 libre de pecado\u2026 la primera piedra\u201d.<\/p>\n<p>Una mirada es suficiente. \u201cEn adelante no peques m\u00e1s\u2026\u201d. Donde todos ve\u00edan miseria, pecado, muerte, Jes\u00fas le revela a la mujer su vocaci\u00f3n a la Santidad.<\/p>\n<p>Ella ten\u00eda la vida rota. Rota por escuchar amores de mentira. Rota porque buscan comprar su cuerpo, su piel, sin acoger su vida y sentimientos. Rota por tener que dar de comer a sus hijos. Rota y casi muerta de miedo por<br \/>\nestar a punto de morir herida por las piedras.<\/p>\n<p>Ante esta escena nos preguntamos, \u201c\u00bfPor qu\u00e9 conf\u00eda en m\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 siempre una vez m\u00e1s?\u201d. Porque \u00c9l sabe que podemos. Sabe lo que est\u00e1 en lo profundo del coraz\u00f3n, aunque los dem\u00e1s vean solo oscuridad.<\/p>\n<p>En este tiempo de cuaresma todos recibimos el llamado a reconocernos pecadores. En el inicio de este camino cuaresmal las cenizas fueron impuestas sobre todos; no se excluyeron de la fila catequistas, obispos, sacerdotes\u2026<\/p>\n<p>La actitud de Jes\u00fas lleva a no levantar el dedo desde posturas puritanas o dualistas. Todos estamos en camino. La mirada r\u00edgida e inclemente es muy distinta de la que se hace cargo, y recibe a la persona como viene. El Papa<br \/>\nFrancisco nos ense\u00f1a que \u201chay que acompa\u00f1ar con misericordia y paciencia las etapas posibles de crecimiento de las personas que se van construyendo d\u00eda a d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Por eso es importante reconocer que \u201cun peque\u00f1o paso, en medio de grandes l\u00edmites humanos, puede ser m\u00e1s agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus d\u00edas sin enfrentar importantes dificultades\u201d (EG 44).<\/p>\n<p>He conocido j\u00f3venes y adultos en recuperaci\u00f3n de adicciones que hacen grandes esfuerzos por celebrar la fe sin entender casi nada, y en cambio quienes conocen intelectualmente lo que pasa en la Misa, se desentienden y no participan.<\/p>\n<p>Debemos acercarnos con delicadeza y valorar el fervor de los supuestamente alejados, en contraste con la tibieza de los aparentemente cercanos. La delicada caridad en unos y la vergonzosa indiferencia en otros.<\/p>\n<p>En cambio, Jes\u00fas se queda porque hay futuro, hay misericordia, hay amor. Y siempre el amor abre caminos muchas veces impensados.<\/p>\n<p>El \u00faltimo domingo de la Cuaresma nos llama a convertirnos. Decidite, si todav\u00eda no lo hiciste, y acercate a la confesi\u00f3n. Eso de verdad le alegra al Padre.<\/p>\n<p>Dejemos que Jes\u00fas nos mire y nos descubra en lo que somos capaces de realizar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN MONSE\u00d1OR JORGE LOZANO\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/G1QWckxqlQo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-61416\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-300x225.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Eduardo Lozano En algunos momentos se nos puede plantear un<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-84706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84706"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":84709,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84706\/revisions\/84709"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}