{"id":30345,"date":"2020-08-12T15:05:59","date_gmt":"2020-08-12T18:05:59","guid":{"rendered":"http:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=30345"},"modified":"2020-08-12T22:11:44","modified_gmt":"2020-08-13T01:11:44","slug":"el-que-no-vive-para-servir-no-sirve-para-vivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/el-que-no-vive-para-servir-no-sirve-para-vivir\/","title":{"rendered":"El que no vive para servir, no sirve para vivir"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por monse\u00f1or Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Te comparto un breve relato de la historia de Lorenzo en el 258.<\/p>\n<p>Durante los primeros siglos los cristianos vivieron la fe compartiendo encuentros en las casas, a veces celebrando all\u00ed las misas, y otras en las catacumbas. En muchas ciudades del Imperio Romano los hostigaban y eran llevados presos, torturados para presionarlos al abandono de la fe, y martirizados.<\/p>\n<p>Lorenzo era di\u00e1cono del Papa Sixto de la Iglesia de Roma. Durante la persecuci\u00f3n impulsada por el Emperador Valeriano, Sixto fue martirizado en el a\u00f1o 257. Lorenzo, viendo que el acoso contra los cristianos se profundizaba decidi\u00f3 distribuir todos los bienes, que no eran muchos (ofrendas en dinero, c\u00e1lices, candelabros, etc.) entre los pobres. El alcalde de Roma, desconociendo esto, lo mand\u00f3 llamar y le pidi\u00f3 le trajera los tesoros de la Iglesia, ante lo cual el di\u00e1cono le pidi\u00f3 le diera tres d\u00edas. En ese lapso Lorenzo fue visitando y congregando a los pobres, los lisiados, mendigos, hu\u00e9rfanos, ancianos, ciegos y leprosos. Con ellos se present\u00f3 ante el alcalde y le dijo: \u201c\u00a1Estos son los tesoros m\u00e1s apreciados de la Iglesia de Cristo!\u201d. El enojo de las autoridades fue grande, y lo torturaron y martirizaron el 10 de agosto del a\u00f1o 258. San Lorenzo es el Patrono de todos los di\u00e1conos.<\/p>\n<p>La palabra \u201cservidor\u201d en griego se dice \u201cdi\u00e1cono\u201d. Desde los or\u00edgenes de la Iglesia, en las primeras comunidades cristianas, se buscaron \u201cservidores\u201d (di\u00e1conos), a los cuales se convoc\u00f3 para una misi\u00f3n. En el Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles se nos muestra que son ellos (los Doce) quienes llaman a los que Dios eligi\u00f3 (Hc 6, 1-7).<\/p>\n<p>A lo largo de los siglos los di\u00e1conos fueron variando las formas de ejercer este ministerio, pero siempre manteniendo ese perfil de ser servidores. En tiempos de San Lorenzo se ocupaban de ayudar al obispo en la administraci\u00f3n de los bienes econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Los di\u00e1conos son servidores de la Palabra, la Eucarist\u00eda, los Pobres.<\/p>\n<p>Sirven a la Palabra por medio de la Predicaci\u00f3n, la Misi\u00f3n y la Catequesis, a fin de que pueda llegar al coraz\u00f3n de los fieles. Para eso<\/p>\n<p>deben alimentar la propia vida con la meditaci\u00f3n de la Palabra que es \u201cviva y eficaz, m\u00e1s cortante que espada de doble filo\u201d (Hb 4, 12), y pone en claro nuestros pensamientos e intenciones.<\/p>\n<p>Sirven a la Eucarist\u00eda desarrollando su Ministerio en la misa en v\u00ednculo con el altar. Llevan la Comuni\u00f3n a los enfermos y pueden presidir la celebraci\u00f3n en ausencia del Presb\u00edtero. Preparan momentos de adoraci\u00f3n para que la comunidad se abra a la gracia de Dios.<\/p>\n<p>El servicio a los pobres es otro de los signos distintivos de su Ministerio. Sabemos que en los m\u00e1s postergados y sufrientes est\u00e1 Jes\u00fas. Los di\u00e1conos est\u00e1n llamados a hacer lugar en el coraz\u00f3n primero a los \u00faltimos. Deben poner la mirada en la periferia para hacer presente all\u00ed el Rostro de Cristo servidor. Recordemos la expresi\u00f3n de San Lorenzo: \u201c\u00a1Estos son los tesoros m\u00e1s apreciados de la Iglesia de Cristo!\u201d.<\/p>\n<p>Hacen carne la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas durante la \u00daltima Cena: \u201cEn esto todos reconocer\u00e1n que son mis disc\u00edpulos: en el amor que ustedes se tengan los unos a los otros\u201d (Jn 13, 35).<\/p>\n<p>Durante agosto y septiembre tendremos la gran alegr\u00eda de contar con 6 nuevos di\u00e1conos en San Juan; un regalo de Dios. Tres de ellos, seminaristas en camino a la ordenaci\u00f3n sacerdotal. Los otros tres han participado de la Escuela de Ministerios para ser Di\u00e1conos Permanentes (uno soltero y dos casados).<\/p>\n<p>Desde hace unas d\u00e9cadas se ha recuperado para la Iglesia la vocaci\u00f3n del Diaconado Permanente. Son varones (la mayor\u00eda de ellos casados, otros solteros) que viven en sus casas con sus familias, tienen su propio trabajo, y ejercen su Ministerio (servicio) en la Comunidades parroquiales, Capillas, y otros espacios diocesanos.<\/p>\n<p>Esta vocaci\u00f3n nos cuestiona e interpela. La vida la podemos entender con la din\u00e1mica del encierro o del despliegue. Esto es, poni\u00e9ndome \u201cyo en el centro\u201d o buscando construir y afianzar v\u00ednculos de hermandad.<\/p>\n<p>Recemos por ellos y demos gracias a Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN DI\u00c1CONOS\" width=\"800\" height=\"600\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/BYxm4x-ZsKo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por monse\u00f1or Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":30346,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-30345","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30345"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30347,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30345\/revisions\/30347"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}