{"id":103490,"date":"2026-10-03T11:02:49","date_gmt":"2026-10-03T14:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=103490"},"modified":"2026-10-03T11:03:15","modified_gmt":"2026-10-03T14:03:15","slug":"san-francisco-de-asis-y-el-amor-hasta-la-cordura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/san-francisco-de-asis-y-el-amor-hasta-la-cordura\/","title":{"rendered":"San Francisco de As\u00eds y el amor hasta la cordura"},"content":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano<\/p>\n<p>En 2026 se cumplen ochocientos a\u00f1os de la muerte de san Francisco de As\u00eds. Ocho siglos despu\u00e9s, su figura contin\u00faa hablando con una fuerza sorprendente a un mundo que necesita reconciliarse con Dios, con los dem\u00e1s y con la casa com\u00fan. Fue un creyente que se dej\u00f3 transformar por el amor de Cristo hasta alcanzar una libertad nueva, una alegr\u00eda profunda y una fraternidad capaz de abrazar a todos y a todo.<\/p>\n<p>Su camino comenz\u00f3 en As\u00eds, en el coraz\u00f3n de Italia, en una \u00e9poca marcada por las diferencias sociales, las guerras y las ambiciones de poder. Naci\u00f3 en una familia acomodada y, durante su juventud, so\u00f1\u00f3 con la gloria, los honores y las aventuras propias de un caballero. Sin embargo, una experiencia interior fue cambiando poco a poco el rumbo de su vida. En el silencio de la oraci\u00f3n, escuch\u00f3 una voz que le dec\u00eda: <em>\u00abFrancisco, ve y repara mi Iglesia, que est\u00e1 en ruinas\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>\u00c9l tom\u00f3 aquellas palabras en un primer momento de manera literal. Se dirigi\u00f3 a la capilla de San Dami\u00e1n, que estaba deteriorada, y comenz\u00f3 a reconstruirla con sus propias manos. Levant\u00f3 piedra por piedra aquel peque\u00f1o templo, como quien responde con humildad a una tarea concreta y urgente. Pero, con el tiempo, comprendi\u00f3 que el llamado iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de las paredes de un edificio.<\/p>\n<p>Deb\u00eda reparar tambi\u00e9n la comunidad de los creyentes: una Iglesia necesitada de sencillez, de pobreza evang\u00e9lica, de fraternidad y de confianza en Dios.<\/p>\n<p>Francisco se sab\u00eda amado tiernamente por Jes\u00fas. Ese descubrimiento fue el centro de su existencia. Alabar al Se\u00f1or se convirti\u00f3 en su mayor deseo. Por eso fue llamado <em>el juglar de Dios<\/em>: un hombre que cantaba, celebraba y anunciaba la alegr\u00eda del Evangelio con toda su vida.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, la fe no pod\u00eda separarse del modo concreto de mirar y tratar a cada persona. Si Dios es Padre, entonces todos somos hermanos. El pobre, el enfermo, y el marginado dejaron de ser para \u00e9l personas a las que deb\u00eda evitar. En ellos aprendi\u00f3 a reconocer rostros heridos que tambi\u00e9n merec\u00edan cercan\u00eda y ternura.<\/p>\n<p>El encuentro con el leproso fue decisivo en su conversi\u00f3n. Aquello que antes le resultaba amargo y repulsivo se transform\u00f3, por la gracia de Dios, en una ocasi\u00f3n de novedad. Francisco descubri\u00f3 que el amor no consiste solamente en sentir simpat\u00eda por quienes se parecen a nosotros. Amar significa acercarse tambi\u00e9n a quienes nos incomodan, nos cuestionan o ponen a prueba nuestras seguridades. En ese gesto se fue haciendo realidad su deseo de vivir el Evangelio con radicalidad.<\/p>\n<p>En el <em>C\u00e1ntico de las criaturas<\/em>, Francisco llam\u00f3 hermanos y hermanas al sol, a la luna, al viento, al agua, al fuego y a la tierra. Su mirada nac\u00eda de la fe: toda criatura procede de Dios y, a su manera, alaba al Creador. El v\u00ednculo con la creaci\u00f3n se convert\u00eda as\u00ed en un camino espiritual. Cuidar la tierra es reconocer\u00a0que no somos due\u00f1os absolutos, sino responsables de un regalo que recibimos y debemos transmitir.<\/p>\n<p>Esta sensibilidad conserva una enorme actualidad. En un tiempo atravesado por la contaminaci\u00f3n, el consumo desmedido y el deterioro de los ecosistemas, el Santo de As\u00eds nos invita a recuperar una relaci\u00f3n m\u00e1s humilde con la casa com\u00fan. La alabanza verdadera no se expresa solo con palabras: tambi\u00e9n se manifiesta en la sobriedad, la responsabilidad y el respeto por toda forma de vida. La pobreza que Francisco eligi\u00f3 fue una libertad interior frente a la acumulaci\u00f3n y al deseo de poseerlo todo.<\/p>\n<p>En esa misma senda se inscribe su amistad con santa Clara. Ambos compartieron una profunda pasi\u00f3n por Jes\u00fas y un deseo sincero de vivir el Evangelio en pobreza y oraci\u00f3n. Clara no fue una disc\u00edpula secundaria ni una figura marginal. Su camino espiritual abri\u00f3 un espacio decisivo para tantas mujeres que tambi\u00e9n quer\u00edan seguir a Cristo con radicalidad. Su relaci\u00f3n estuvo marcada por la amistad espiritual, el respeto y la colaboraci\u00f3n. Juntos ayudaron a que nacieran caminos de consagraci\u00f3n centrados en la sencillez, la oraci\u00f3n, el servicio y la confianza en la Providencia.<\/p>\n<p>Francisco muri\u00f3 con apenas cuarenta y cuatro a\u00f1os. Recibi\u00f3 a la muerte como <em>hermana<\/em>, no porque ignorara el dolor ni la fragilidad, sino porque confiaba en que la vida no terminaba en la nada. Para quien hab\u00eda aprendido a llamar hermanos y hermanas a todas las criaturas, tambi\u00e9n la muerte pod\u00eda ser acogida dentro del misterio de Dios.<\/p>\n<p>La huella de San Francisco lleg\u00f3 tambi\u00e9n al ministerio del papa Francisco, quien eligi\u00f3 ese nombre al comenzar su servicio como obispo de Roma. La elecci\u00f3n evocaba al Santo de As\u00eds y su deseo de una Iglesia pobre y servidora, cercana a los descartados y comprometida con el cuidado de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este fin de semana varios cientos de j\u00f3venes de diversos Movimientos de la Arquidi\u00f3cesis est\u00e1n misionando en la localidad de Caucete, compartiendo la alegr\u00eda de la fe. Los acompa\u00f1amos con el cari\u00f1o y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"SAN JUAN MONSE\u00d1OR JORGE LOZANO \" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/soVNwna-IIY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-61416\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-300x225.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARZOBISPADO-EDIFICIO-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano En 2026 se cumplen ochocientos a\u00f1os de la muerte<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_robots_follow":"","_seopress_robots_imageindex":"","_seopress_robots_snippet":"","_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_robots_breadcrumbs":"","_seopress_robots_freeze_modified_date":"","_seopress_robots_custom_modified_date":"","_seopress_robots_canonical":"","_seopress_social_fb_title":"","_seopress_social_fb_desc":"","_seopress_social_fb_img":"","_seopress_social_fb_img_attachment_id":0,"_seopress_social_fb_img_width":0,"_seopress_social_fb_img_height":0,"_seopress_social_twitter_title":"","_seopress_social_twitter_desc":"","_seopress_social_twitter_img":"","_seopress_social_twitter_img_attachment_id":0,"_seopress_social_twitter_img_width":0,"_seopress_social_twitter_img_height":0,"_seopress_redirections_value":"","_seopress_redirections_enabled":"","_seopress_redirections_enabled_regex":"","_seopress_redirections_logged_status":"","_seopress_redirections_param":"","_seopress_redirections_type":0,"_seopress_analysis_target_kw":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[1,7],"tags":[],"class_list":["post-103490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-videos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=103490"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":103491,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103490\/revisions\/103491"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=103490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=103490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=103490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}