{"id":101399,"date":"2026-07-09T12:21:13","date_gmt":"2026-07-09T15:21:13","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=101399"},"modified":"2026-07-09T12:45:41","modified_gmt":"2026-07-09T15:45:41","slug":"predicacion-del-te-deum-del-9-de-julio-2026-en-la-catedral-de-san-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/predicacion-del-te-deum-del-9-de-julio-2026-en-la-catedral-de-san-juan\/","title":{"rendered":"Predicaci\u00f3n del Te Deum del 9 de Julio 2026 en la Catedral de San Juan"},"content":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano<\/p>\n<p>Bienvenidos queridos hermanos y hermanas de la comunidad sanjuanina, autoridades presentes, y todos los que hoy compartimos este solemne Te Deum en honor a nuestra querida Patria.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, en una comunidad de la provincia, me regalaron un poncho tejido por manos sanjuaninas. Tiene una belleza singular y abriga en el duro invierno de nuestra provincia. Cada hilo por separado no abriga ni sostiene. La fortaleza est\u00e1 en el entramado. Me hace acordar a una expresi\u00f3n del Papa Francisco, \u201cEl todo es m\u00e1s que la parte, y tambi\u00e9n es m\u00e1s que la mera suma de ellas\u201d (EG 235). Hasta los hilos m\u00e1s flojos y d\u00e9biles se entrelazan con los m\u00e1s fuertes para que ninguno quede afuera. La prenda incorpora diversos colores. Ante una pregunta que le hice, la tejedora me explicaba: \u201cNo es solamente t\u00e9cnica; hay sabidur\u00eda ancestral combinada con arte, creatividad y cari\u00f1o. Amo tejer, amo abrigar\u201d. Esta especie de \u201cpar\u00e1bola del poncho\u201d nos viene bien en esta celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos encontramos reunidos en esta fecha tan significativa, en la que hace 210 a\u00f1os, nuestros pr\u00f3ceres se animaron a dar un paso trascendental hacia la libertad y la independencia.<\/p>\n<p>El presente nos desaf\u00eda a no acostumbrarnos a la fragmentaci\u00f3n, que inevitablemente debilita el entramado de nuestras instituciones. Estamos llamados a ser trabajadores que entrelazan un tejido social que a veces parece deshilacharse. Como en las manos de nuestras artesanas, con paciencia y creatividad, estamos llamados a buscar la belleza de la armon\u00eda de los diversos colores y texturas, construyendo juntos una patria m\u00e1s fraterna.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds nos ense\u00f1aba una oraci\u00f3n que hoy se vuelve imperativa para nuestra patria:\u00a0<em>\u00abDonde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perd\u00f3n; donde haya discordia, ponga yo uni\u00f3n\u00bb<\/em><em>.<\/em> La verdadera independencia se consolida cuando somos capaces de desarmar los esp\u00edritus, de la polarizaci\u00f3n para fomentar el dialogo y la reconciliaci\u00f3n, para escucharnos sin prejuicios y as\u00ed comprender que nadie se salva solo. Como nos pide el Papa Le\u00f3n XIV, estamos convocados a \u201cdesarmar las palabras\u201d.<\/p>\n<p>Esta fecha no es un eco lejano de la historia; es una herencia de sangre, coraje y fe que late de manera particular en las entra\u00f1as mismas de nuestra tierra cuyana.<\/p>\n<p>Es imposible no conmoverse hoy al recordar que aquella gesta de 1816 estuvo guiada, en sus momentos m\u00e1s decisivos, por hijos de este suelo. Aqu\u00ed, bajo este mismo cielo, caminaron hombres de la talla de\u00a0Francisco Narciso de Laprida, el joven abogado sanjuanino que tuvo la inmensa responsabilidad y el honor de presidir las sesiones del Congreso de Tucum\u00e1n en el d\u00eda exacto de la declaraci\u00f3n de la Independencia. Y junto a \u00e9l, la figura gigante de nuestro querido\u00a0Fray Justo Santa Mar\u00eda de Oro, el fraile dominico que luego ser\u00eda el primer obispo de nuestra di\u00f3cesis, a quien honraremos de manera especial al terminar esta ceremonia.<\/p>\n<p>Fray Justo no solo aport\u00f3 su lucidez teol\u00f3gica y su amor al pueblo, sino que plant\u00f3 una bandera innegociable cuando las papas quemaban: defendi\u00f3 con firmeza la forma republicana de gobierno frente a los intentos de importar soluciones mon\u00e1rquicas extranjeras. \u00c9l sab\u00eda que la libertad de la Patria deb\u00eda nacer de la identidad, el consenso y el alma de su propia gente.<\/p>\n<p>Hoy, en pleno a\u00f1o 2026, nos encontramos a nivel global en una\u00a0profunda encrucijada hist\u00f3rica. No estamos viviendo simplemente una \u00e9poca de cambios, sino algo mucho m\u00e1s desafiante: un verdadero\u00a0cambio de \u00e9poca. Las viejas certezas se diluyen, las tecnolog\u00edas transforman nuestra manera de vincularnos, las econom\u00edas globales crujen y las crisis sociales nos exigen respuestas nuevas. Las guerras esparcidas en grandes regiones de la tierra parecen ser imparables. En esta transici\u00f3n, el miedo a lo desconocido o la tentaci\u00f3n del aislamiento a menudo intentan paralizarnos. Sin embargo, la historia nos ense\u00f1a que cada encrucijada es tambi\u00e9n una oportunidad para renovarnos, fortalecer nuestros ideales y buscar juntos el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>El Papa Le\u00f3n XIV en su reciente Enc\u00edclica expresaba: \u201cA todos los fieles cat\u00f3licos, a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad les dirijo un vehemente llamado: no temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo. Como Nehem\u00edas, oremos, proyectemos con sabidur\u00eda, trabajemos con perseverancia, poniendo a Dios en el horizonte de nuestro actuar y al ser humano en el centro de nuestras decisiones. Entonces las piedras desechadas \u2014los pobres, los enfermos, los migrantes, los peque\u00f1os\u2014 se convertir\u00e1n en piedras angulares, y sobre la tierra surgir\u00e1 un hogar com\u00fan s\u00f3lido y hospitalario, donde el amor y la verdad finalmente se encontrar\u00e1n, y la justicia y la paz se besar\u00e1n (cf. <em>Sal <\/em>85,11)\u201d (MH 16).<\/p>\n<p>No podemos olvidar que la grandeza de una Naci\u00f3n se mide por el amor y el cuidado que brinda a los m\u00e1s fr\u00e1giles y vulnerables. Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 a poner en el centro a quienes sufren, a los descartados, a los que menos tienen. Nuestro desaf\u00edo, como sociedad y como creyentes, es sostener la vida, tender la mano, acompa\u00f1ar a los que luchan por sobrevivir. Que nunca falten la compasi\u00f3n, el compromiso y la solidaridad en nuestro andar cotidiano, como sello de la construcci\u00f3n de una verdadera ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Es exactamente en este escenario de incertidumbre donde el Evangelio de hoy nos sale al encuentro con una vigencia absoluta:\u00a0<em>\u00abUstedes son la sal de la tierra&#8230; Ustedes son la luz del mundo\u00bb<\/em> (Mateo 5, 13-16).<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos pide que no seamos espectadores pasivos del cambio de \u00e9poca, ni nos encerremos a lamentarnos por el pasado. Nos llama a ser\u00a0sal que da sabor, que preserva de la corrupci\u00f3n de los valores, que se disuelve silenciosamente para transformar la realidad desde adentro. Nos llama a ser\u00a0luz, no para encandilar o juzgar, sino para iluminar el camino de los que andan a oscuras, cansados por la pobreza, el des\u00e1nimo o la falta de oportunidades.<\/p>\n<p>La sal sana las heridas. La luz disipa las tinieblas de la exclusi\u00f3n y de la desesperanza. Que este 210\u00b0 aniversario sea el momento de renovar nuestro pacto fraterno. Encontremos en los pr\u00f3ceres cuyanos el modelo de servicio, austeridad y entrega, y que nuestro pueblo nunca pierda esa reserva espiritual de solidaridad que nos caracteriza.<\/p>\n<p>Que quienes tienen responsabilidades p\u00fablicas puedan ejercerlas con grandeza de alma, buscando siempre el bien com\u00fan por encima de todo inter\u00e9s sectorial. Y que cada ciudadano descubra que la Patria no se construye solo desde los grandes cargos, sino tambi\u00e9n desde la honestidad cotidiana, el trabajo responsable, el cuidado de los m\u00e1s d\u00e9biles y la decisi\u00f3n de no romper los v\u00ednculos.<\/p>\n<p>Le pedimos a San Juan Bautista, patrono de nuestra provincia, y a Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, que nos den la valent\u00eda de transitar este nuevo tiempo hist\u00f3rico con los ojos abiertos, el coraz\u00f3n encendido y las manos tendidas.<\/p>\n<p>Que Dios bendiga a San Juan, que bendiga a la Rep\u00fablica Argentina, y nos conceda la gracia de ser siempre testigos de su luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-101405 aligncenter\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/TEDEUM-9-DE-JULIO-2026-01-690x800.jpg\" alt=\"\" width=\"690\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/TEDEUM-9-DE-JULIO-2026-01-690x800.jpg 690w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/TEDEUM-9-DE-JULIO-2026-01-259x300.jpg 259w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/TEDEUM-9-DE-JULIO-2026-01-768x891.jpg 768w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/TEDEUM-9-DE-JULIO-2026-01.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">+Jorge Eduardo Lozano<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Arzobispo de San Juan de Cuyo<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Argentina<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-81141\" src=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/CATEDRAL-PUESTA-2024.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"577\" srcset=\"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/CATEDRAL-PUESTA-2024.jpg 800w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/CATEDRAL-PUESTA-2024-300x216.jpg 300w, https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/CATEDRAL-PUESTA-2024-768x554.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el Arzobispo de San Juan de Cuyo, Monse\u00f1or Jorge Lozano Bienvenidos queridos hermanos y hermanas de la comunidad sanjuanina,<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":101402,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-101399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101399"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101399\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":101406,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101399\/revisions\/101406"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101402"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}