{"id":100041,"date":"2026-05-25T20:25:37","date_gmt":"2026-05-25T23:25:37","guid":{"rendered":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/?p=100041"},"modified":"2026-05-27T23:10:45","modified_gmt":"2026-05-28T02:10:45","slug":"tedeum-del-25-de-mayo-de-2026-en-la-catedral-de-san-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vocesparalelas.com.ar\/sitio\/tedeum-del-25-de-mayo-de-2026-en-la-catedral-de-san-juan\/","title":{"rendered":"Tedeum del 25 de Mayo de 2026 en la Catedral de San Juan"},"content":{"rendered":"<p>Por el Obispo Auxiliar de San Juan Gustavo Larraz\u00e1bal<\/p>\n<p>Evangelio seg\u00fan San Mateo 13, 24-30; 36-43.<\/p>\n<p>Y les propuso otra par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo; pero mientras todos dorm\u00edan vino su enemigo, sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se fue. Cuando creci\u00f3 el trigo y aparecieron las espigas, tambi\u00e9n apareci\u00f3 la ciza\u00f1a.<\/p>\n<p>Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno hab\u00edas sembrado buena semilla en tu campo? \u00bfC\u00f3mo es que ahora hay ciza\u00f1a en \u00e9l?.<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abEsto lo ha hecho alg\u00fan enemigo\u00bb. Los peones replicaron: \u00ab\u00bfQuieres que vayamos a arrancarla?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo, les dijo el due\u00f1o, porque al arrancar la ciza\u00f1a, corren el peligro de arrancar tambi\u00e9n el trigo.<\/p>\n<p>Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces dir\u00e9 a los cosechadores: Arranquen primero la ciza\u00f1a y \u00e1tenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces, dejando a la multitud, Jes\u00fas regres\u00f3 a la casa; sus disc\u00edpulos se acercaron y le dijeron: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a en el campo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la ciza\u00f1a son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>As\u00ed como se arranca la ciza\u00f1a y se la quema en el fuego, de la misma manera suceder\u00e1 al fin del mundo.<\/p>\n<p>El Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, y estos quitar\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los que hicieron el mal, y los arrojar\u00e1n en el horno ardiente: all\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes.<\/p>\n<p>Entonces los justos resplandecer\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre. \u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!<\/p>\n<p>En el Evangelio de Mateo que acabamos de escuchar se encuentra una par\u00e1bola cuya ense\u00f1anza es muy actual e iluminadora. La par\u00e1bola en cuesti\u00f3n relata que un hombre sembr\u00f3 buena semilla en su campo, pero, mientras dorm\u00eda, su enemigo sembr\u00f3 ciza\u00f1a entre el trigo. Cuando sali\u00f3 la hierba y dio fruto, apareci\u00f3 tambi\u00e9n la<\/p>\n<p>ciza\u00f1a. Entonces, los jornaleros preguntaron al propietario si arrancaban la ciza\u00f1a. \u00c9l les dijo que no lo hicieran para no arrancar el trigo con ella. Cuando llegue el momento, el propietario del campo dir\u00e1 a los segadores que recojan primero la ciza\u00f1a, la aten en manojos y la quemen, y que el trigo lo guarden en el granero.<\/p>\n<p>Los protagonistas de la Semana de Mayo de 1810, entendieron que el \u201ctrigo\u201d de la libertad sembrado en esas complejas jornadas no se consegu\u00eda sin el pueblo, y sin la escucha del grito de libertad independiente que el mismo pueblo deseaba.<\/p>\n<p>Distantes en el tiempo, nosotros los argentinos hemos de darnos cuenta que no puede haber di\u00e1logo con violencia o discursos de odio, porque esto no tiene l\u00f3gica. No puede haber connivencia con la injusticia, porque \u00e9sta empobrece al vulnerable. No hay lugar para la indiferencia, porque \u00e9sta mata.<\/p>\n<p>La paz es, por tanto, un don de Dios, pero se convierte tambi\u00e9n en tarea humana, a la que est\u00e1 asociada una bienaventuranza de Jes\u00fas: \u201cFelices los que construyen la paz, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u201d (Mt 5, 9). Porque siempre la paz ser\u00e1 fruto maduro de la justicia cotidiana.<\/p>\n<p>El recordado papa Francisco nos dec\u00eda: \u201cS\u00f3lo la paz que nace del amor fraterno y desinteresado puede ayudarnos a superar las crisis personales, sociales y mundiales\u201d.\u00a0 (Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 2023).<\/p>\n<p>\u00a1El \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d, del individualismo feroz, no conduce a ning\u00fan puerto de felicidad personal y menos a\u00fan a la paz interior necesaria para un desarrollo autentico y cu\u00e1nto empobrece a la paz social que habilita a todos los pueblos a vivir con dignidad!<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de un pueblo en paz, justicia y fraternidad es el esperado fruto del trigo de nuestra par\u00e1bola el cual depende de <strong>cuatro principios<\/strong> relacionados con las tensiones constantes presentes en toda realidad social.<\/p>\n<p>Estos principios derivan de los pilares de la siempre vigente Doctrina Social de la Iglesia, que sirven como par\u00e1metros de referencia primarios y fundamentales para evaluar los fen\u00f3menos sociales. A la luz de ellos, quisiera ahora exponer estos cuatro principios espec\u00edficos que pueden guiar el desarrollo de la vida en sociedad y la construcci\u00f3n de un pueblo donde las diferencias se armonicen dentro de una b\u00fasqueda com\u00fan. Lo hago con la convicci\u00f3n de que su aplicaci\u00f3n puede ser un camino genuino para recorrer juntos.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>El tiempo es mayor que el espacio.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Nos dice el papa Francisco: \u201c<em>Este principio nos permite trabajar despacio pero con seguridad, sin obsesionarnos con los resultados inmediatos. Nos ayuda a sobrellevar con paciencia situaciones dif\u00edciles y adversas, o los cambios inevitables en nuestros planes. Nos invita a aceptar la tensi\u00f3n entre plenitud y limitaci\u00f3n, y a dar prioridad al tiempo. Uno de los errores que observamos ocasionalmente en la actividad sociopol\u00edtica es que se priorizan los espacios y el poder sobre el tiempo y los procesos. Dar prioridad al espacio<\/em><\/p>\n<p><em>significa intentar desesperadamente mantener todo unido en el presente, tratando de poseer todos los espacios de poder y de autoafirmaci\u00f3n; es cristalizar procesos y pretender retenerlos. Dar prioridad al tiempo significa preocuparse por iniciar procesos en lugar de poseer espacios\u201d <\/em>(Exh. Ap. <em>Evangelii Gaudium<\/em> n\u00b0 223).<\/p>\n<p>Lo que necesitamos, entonces, es dar prioridad a las acciones que generan nuevos procesos en la sociedad e involucrar a otras personas y grupos que puedan desarrollarlos hasta que den fruto en acontecimientos hist\u00f3ricos significativos. Sin ansiedad, pero con tenacidad y convicciones claras.<\/p>\n<p>A veces me pregunto si en el mundo actual existen personas realmente preocupadas por generar procesos de construcci\u00f3n humana, en contraposici\u00f3n a la obtenci\u00f3n de resultados inmediatos que producen ganancias pol\u00edticas f\u00e1ciles y r\u00e1pidas a corto plazo, pero que no fomentan la plenitud humana. La historia quiz\u00e1s juzgue a estas \u00faltimas con el criterio establecido por Romano Guardini: <em>\u00abLa \u00fanica medida para evaluar adecuadamente una \u00e9poca es preguntarse en qu\u00e9 medida fomenta el desarrollo y la consecuci\u00f3n de una existencia humana plena y aut\u00e9nticamente significativa, de acuerdo con el car\u00e1cter peculiar y las capacidades de esa \u00e9poca\u00bb<\/em> (Francisco, Ex. Ap. <em>Evangelii Gaudium<\/em> n\u00b0 224).<\/p>\n<p>La par\u00e1bola es una advertencia contra la impaciencia mesi\u00e1nica que movida por una mezcla de c\u00f3lera y de mesianismo pol\u00edtico la cruzada promete mucho, pero solo deja a su paso destrucci\u00f3n, dolor y muerte<\/p>\n<p>La historia ilustra gr\u00e1ficamente un aspecto importante de toda construcci\u00f3n humana: <em>\u201cel enemigo puede invadir el reino y sembrar da\u00f1o, pero finalmente es derrotado por la bondad del trigo\u201d<\/em> (Francisco, Ev. G. n \u00b0 225).<\/p>\n<p>Nuestra par\u00e1bola ense\u00f1a a no desesperar, a mantener la integridad y la esperanza sabiendo que el mal no tendr\u00e1 nunca la \u00faltima palabra.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>La unidad prevalece sobre el conflicto.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>No podemos caer en el enga\u00f1o: el trigo y la ciza\u00f1a crecer\u00e1n juntos.<\/p>\n<p>Como sabemos tanto el trigo como la ciza\u00f1a tienen un tipo de ra\u00edz que ocasiona que las plantas se entrelacen con las plantas vecinas; esto impide que la ciza\u00f1a sea arrancada sin afectar el trigo. M\u00e1s aun todas juntas en su crecimiento compiten por la luz y nutrientes pudiendo ocasionar que el trigo se debilite y muera.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no pidi\u00f3 al Padre que los suyos fueran quitados del mundo, sino que fueran protegidos del maligno<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>En la vida social el conflicto no puede ignorarse. Hay que afrontarlo. Pero si permanecemos atrapados en \u00e9l, perdemos la perspectiva, nuestros horizontes se reducen y la realidad misma comienza a desmoronarse. En medio del conflicto, perdemos la noci\u00f3n de la profunda unidad de la realidad.<\/p>\n<p>La vida y la historia requieren de mucho discernimiento, para saber qu\u00e9 alimentamos: el trigo o la ciza\u00f1a.<\/p>\n<p>Los trabajadores proponen al due\u00f1o del campo exterminar la ciza\u00f1a para quedarse con un campo 100% trigo. Una historia pura, ut\u00f3pica. La respuesta del due\u00f1o es sabia, cuidado, no sea que por arrancar la ciza\u00f1a arranquen tambi\u00e9n el trigo. Los extremistas pretenden que las cosas sean 100% puras y esta actitud los convierte en fan\u00e1ticos que terminan destruyendo el trigo; no la ciza\u00f1a. De hecho, en su af\u00e1n de trigo puro, les lleva a s\u00ed mismos a ser ciza\u00f1a. No se trata, pues, seg\u00fan Jes\u00fas, de gastar energ\u00edas en exterminar al enemigo, porque al final quien se empe\u00f1a en este prop\u00f3sito termina siendo lo que quiere combatir y exterminar.<\/p>\n<p>Es posible construir comuni\u00f3n en medio del desacuerdo, pero esto solo lo pueden lograr aquellas grandes personas dispuestas a ir m\u00e1s all\u00e1 de la superficie del conflicto y a ver a los dem\u00e1s en su m\u00e1s profunda dignidad. Esto exige reconocer un principio indispensable para la construcci\u00f3n de la amistad en la sociedad: que <strong>la unidad es m\u00e1s importante que el conflicto<\/strong>. La solidaridad, en su sentido m\u00e1s profundo y desafiante, se convierte as\u00ed en una forma de hacer historia en un contexto vital donde los conflictos, las tensiones y las oposiciones pueden alcanzar una unidad en la diversidad. Esto no implica optar por una especie de sincretismo, ni por la absorci\u00f3n de uno en el otro, sino m\u00e1s bien por una resoluci\u00f3n que se produce en un plano superior y que preserva lo v\u00e1lido y \u00fatil en ambas partes (Cfr. Francisco, Ev. G. n\u00b0 228).<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Las realidades son m\u00e1s importantes que las ideas.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Existe tambi\u00e9n una tensi\u00f3n constante entre ideas y realidades. Las realidades simplemente son, mientras que las ideas se construyen. Debe existir un di\u00e1logo continuo entre ambas, para que las ideas no se desvinculen de las realidades. Es peligroso quedarse solo en el reino de las palabras, de las im\u00e1genes y la ret\u00f3rica. As\u00ed pues, entra en juego un tercer principio: las realidades son superiores a las ideas. Esto exige rechazar los diversos medios para enmascarar la realidad: ret\u00f3rica vac\u00eda, dictaduras del relativismo, objetivos m\u00e1s ideales que reales, formas de fundamentalismo hist\u00f3rico, sistemas \u00e9ticos desprovistos de bondad, discursos intelectuales desprovistos de sabidur\u00eda. (Cfr. Francisco, Ev. G n\u00b0 231).<\/p>\n<p>Las ideas \u2014elaboraciones conceptuales\u2014 est\u00e1n al servicio de la praxis. Las ideas desconectadas de la realidad dan lugar a formas ineficaces de idealismo y nominalismo, capaces, a lo sumo, de clasificar y definir, pero ciertamente no de impulsar a la acci\u00f3n. Lo que nos impulsa a la acci\u00f3n son las realidades iluminadas por la raz\u00f3n\u2026\u2026Tenemos pol\u00edticos \u2014e incluso l\u00edderes religiosos\u2014 que se preguntan por qu\u00e9 la gente no los entiende ni los sigue, dado que sus propuestas son tan claras y l\u00f3gicas. Quiz\u00e1s sea porque est\u00e1n atrapados en el reino de las ideas puras y terminan reduciendo la pol\u00edtica o la fe a mera ret\u00f3rica (Cfr. Francisco, Ev. G n\u00b0 232).<\/p>\n<ol>\n<li><strong>El todo es mayor que la parte.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Existe una tensi\u00f3n inherente entre globalizaci\u00f3n y localizaci\u00f3n. Debemos prestar atenci\u00f3n a lo global para evitar la estrechez de miras y la banalidad. Sin embargo, tambi\u00e9n debemos mirar a lo local, que nos mantiene con los pies en la tierra. Juntas, ambas nos impiden caer en uno de dos extremos. En el primero, las personas se ven atrapadas en un universo abstracto y globalizado, siguiendo la corriente, admirando el brillo del mundo ajeno, asombr\u00e1ndose y aplaudiendo en los momentos oportunos. En el otro extremo, se convierten en un museo de folclore local, un mundo aparte, condenados a repetir lo mismo una y otra vez, incapaces de ser desafiados por la novedad o de apreciar la belleza que Dios les ofrece m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras (Cfr. Francisco, Ev. G. n\u00b0 234).<\/p>\n<p>Mejor que la esfera, el poliedro es una imagen que refleja la convergencia de todas sus partes y cada una de las cuales conserva su singularidad. Tanto la actividad pastoral como la pol\u00edtica buscan reunir en este poliedro lo mejor de cada una. Hay lugar para los pobres y su cultura, sus aspiraciones y su potencial. Es la convergencia de los pueblos que, dentro del orden universal, mantienen su propia individualidad; es la suma total de las personas dentro de una sociedad que persigue el bien com\u00fan, la que verdaderamente tiene lugar para todos.<\/p>\n<p>En este D\u00eda Patrio, pidamos a Dios y la Virgen Madre de Luj\u00e1n, que configuremos nuestro interior con prop\u00f3sitos genuinos de forjar la Patria Grande, la que so\u00f1aron nuestros pr\u00f3ceres, la que debemos a la gente y a los que vendr\u00e1n despu\u00e9s de nosotros.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"TEDEUM PATRIO en Canal 4 desde CATEDRAL SAN JUAN BAUTISTA 25\/05\/26\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/H4OML0_DXQg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el Obispo Auxiliar de San Juan Gustavo Larraz\u00e1bal Evangelio seg\u00fan San Mateo 13, 24-30; 36-43. 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