San Juan-Opinión

Un gato gris dulce que espera a su dueña que salga del edificio y se extraña

En los escalones de entrada de la Obra Social de la Provincia de San Juan hay un gato que espera a su dueña que salga del edificio y llama la atención que permanentemente maúlla.

Muchas veces se cansa y se queda dormido de tanto esperar durante la mañana mientras que en la tarde no está.

Voces Paralelas hace varios días que preguntó a los empleados quienes sostienen que “lo queremos mucho al gato porque siempre cuando llegamos está en los escalones. Muchos le damos comida porque permanentemente maúlla y nos da mucha pena. Seguramente que tiene hambre. Todos estamos encariñados con el gatito”.

Otro empleado dijo “hace unos días que el gato no está más y todas las personas que llegan hacer trámites en la obra social no lo ve. Se extraña. Nadie sabe qué le pasa que no viene. Todos les hacemos cariño. Hasta muchos se sientan en los escalones y el cago se sube a la falda. Le hacen cariño y el gato se duerme. Generalmente son los afiliados y muchos son los niños que se apenan verlo esperando. Pensamos que debe ser de algún vecino”.

Voces Paralelas al no verlo en los escalones del Edificio se puso a preguntar un vendedor, que generalmente son los fieles testigos de lo que pasa afuera del edificio y que han visto al gatito gris contó que “una señora se lo llevó, pero lo extrañamos al gato porque le damos de comer. Es muy bonito verlo dormir en los escalones o que la gente lo acariciara”.

Fue entonces que un señor contó que “el gato es del vecino de enfrente al edificio de la Obra Social. La dueña falleció y recuerdo que ella se cruzaba con el gato porque lo acompañaba a todos lados igual que un perro. Ella venía con gran esfuerzo hacer trámites a la obra social y el gato se quedaba en los escalones. Seguro que el gato vuelve todos los días esperando que su dueña salga del edificio, pero ella falleció”.

Como toda conversación siempre salen los comentarios de lo que las mascotas hacen con sus dueños, los gestos y actitudes, que muchas veces es difícil de comprender.

La actitud del gato gris no tiene comprensión para el animal ni para la gente que hace trámites ni para los empleados. Sinceramente, la persona que lo adoptó se lo llevó para suplantar el cariño y el amor de la dueña, pero el gato gris sólo espera a su dueña que salga del edificio de la obra social.

Seguramente, el gato va a volver porque los gatos son así muy independientes y saben lo que quieren.

Dios quiera que la persona que se lo llevó lo traiga a los escalones de la Obra Social de la Provincia de San Juan porque él espera a su dueña, pero la gente lo extraña y preguntan por él.

Muchas veces hemos escuchado de relatos de gente que ha abandonado su mascota o ha fallecido y la mascota es fiel a sus principios de sus dueños regresan siempre.