San Juan-OSP

Taller «Cuidado del pie diabético» para tomar conciencia

La Obra Social Provincia del Ministerio de Salud Pública del Gobierno de San Juan desarrolla una serie de actividades de concientización y prevención destinada a sus afiliados para que logren calidad de vida frente a la fractura de su salud.

En esta oportunidad, tuvo su mirada a los afiliados  diabéticos, lo que le permitió realizar el Taller «Cuidado del pie diabético» en el marco del Programa de Prevención de Diabetes de la OSP, que además, estuvo acompañada por una rutina de ejercicios físicos bajo la guía de una profesora capacitada para tal fin.

Por ello, Voces Paralelas entrevistó a la referente del Programa de Prevención de Diabetes de la OSP, Dra. María Elisa Quiroga Conte Grand, una profesional apasionada por estudiar y contribuir a este sector de la población que en San Juan que va en aumento para que conozca más sobre la enfermedad, el cuidado, prevención, controles y fundamentalmente, la visita al profesional especialista.

Referente del Programa de Prevención de Diabetes de la OSP, Dra. María Elisa Quiroga Conte Grand

 

 

Aportes de Voces Paralelas

Fe­cha es­pe­cial

El 14 de no­viem­bre fue es­ta­ble­ci­do por la Fe­de­ra­ción In­ter­na­cio­nal de Dia­be­tes (FID) y la Or­ga­ni­za­ción Mun­dial de la Sa­lud (OMS), co­mo el Día Mun­dial de la Dia­be­tes, ya que en es­ta fe­cha es el ani­ver­sa­rio de Fre­de­rick Ban­ting quien, jun­to con Char­les Best, con­ci­bió la idea que les con­du­ci­ría al des­cu­bri­mien­to de la in­su­li­na, en 1921.

“El Día Mun­dial de la Dia­be­tes es la cam­pa­ña de sen­si­bi­li­za­ción más gran­de del mun­do, al­can­zan­do una au­dien­cia glo­bal de más de mil mi­llo­nes de per­so­nas en más de 160 pa­í­ses”. El le­ma de es­te año es “Dia­be­tes: Pro­te­ge a tu Fa­mi­lia”.

Síndrome metabólico

El sín­dro­me me­ta­bó­li­co, un con­jun­to de en­fer­me­da­des o fac­to­res de ries­go co­mo cin­tu­ra ab­do­mi­nal au­men­ta­da, pre­sión ar­te­rial ele­va­da, co­les­te­rol HDL (bue­no) ba­jo y va­lo­res al­tos de glu­ce­mia y tri­gli­cé­ri­dos, quin­tu­pli­ca el ries­go de pa­de­cer dia­be­tes ti­po 2.

Pa­ra pre­ve­nir o tra­tar el sín­dro­me me­ta­bó­li­co es ne­ce­sa­rio aten­der el ries­go car­dio­vas­cu­lar, pe­ro ata­can­do to­dos los fac­to­res de ries­go en con­jun­to, lo que se lo­gra me­jo­ran­do el es­ti­lo de vi­da. Es im­por­tan­te de­jar de fu­mar, re­a­li­zar ac­ti­vi­dad fí­si­ca y con­su­mir más fru­tas y ver­du­ras”.

Ese sín­dro­me es una suer­te de ra­ci­mo de fac­to­res de ries­go en­ca­be­za­do por la obe­si­dad ab­do­mi­nal, que se con­si­de­ra a par­tir de una cir­cun­fe­ren­cia de ab­do­men de 98 cen­tí­me­tros en el hom­bre y 88 en la mu­jer.

A­de­más, tie­ne que pre­sen­tar­se una pre­sión ar­te­rial de más de 130/85 mmHg, tri­gli­cé­ri­dos su­pe­rio­res a 150 mg/dL, co­les­te­rol HDL (bue­no) ba­jo -­me­nos de 50 mg/dL en la mu­jer y me­nos de 40 mg/dL en el varón-­ y el azú­car en san­gre al me­nos en 110 mg/dL. Con dos de es­tos pa­rá­me­tros más la obe­si­dad ab­do­mi­nal, es­ta­mos en pre­sen­cia de sín­dro­me me­ta­bó­li­co, una con­di­ción tre­men­da­men­te pre­va­len­te”, pre­ci­só el es­pe­cia­lis­ta.

¿Qué es y cómo afecta esta enfermedad?

La dia­be­tes es una en­fer­me­dad cró­ni­ca que apa­re­ce cuan­do el pán­cre­as no pro­du­ce in­su­li­na su­fi­cien­te o cuan­do el or­ga­nis­mo no uti­li­za efi­caz­men­te la in­su­li­na que pro­du­ce.

Exis­ten dis­tin­tos ti­pos de dia­be­tes: la ti­po 1 no es pre­ve­ni­ble y se pro­du­ce por se­cre­ción ina­de­cua­da de in­su­li­na en el pán­cre­as de cau­sa des­co­no­ci­da; sue­le ma­ni­fes­tar­se du­ran­te la in­fan­cia con sín­to­mas co­mo sed y ham­bre exa­ge­ra­das, abun­dan­te pro­duc­ción de ori­na (po­liu­ria) y cam­bios en la vi­sión.

La pre­va­len­cia en re­la­ción a la ti­po 2 es ba­ja, pe­ro pa­ra las fa­mi­lias en las que se pre­sen­ta es el cien por cien­to de su vi­da; por eso es im­por­tan­te brin­dar in­for­ma­ción.

La dia­be­tes ti­po 2 es la for­ma más fre­cuen­te (85-­90% de los ca­sos) y sue­le ma­ni­fes­tar­se en la edad adul­ta y, se­gún la OMS, es una im­por­tan­te cau­sa de ce­gue­ra, in­su­fi­cien­cia re­nal, in­far­to de mio­car­dio, ac­ci­den­te ce­re­bro­vas­cu­lar y am­pu­ta­ción de los miem­bros in­fe­rio­res.

“Es­ta dia­be­tes pue­de ser pre­ve­ni­da man­te­nien­do un pe­so sa­lu­da­ble, re­a­li­zan­do al me­nos 30 mi­nu­tos de ejer­ci­cio de mo­de­ra­da in­ten­si­dad (por ejem­plo, ca­mi­nar a pa­so rá­pi­do) la ma­yo­ría de los dí­as de la se­ma­na, co­mien­do sa­no (e­vi­tan­do el azú­car y las gra­sas sa­tu­ra­das), y no fu­man­do”.