San Juan-Opinión

La Economía un dolor constante de cabeza de los argentinos con sus claros y oscuros

Por el Lic. Fernando A. Ocampo Bravo

 

El Nobel de Economía Simon Kuznets, señaló que «Hay cuatro clases de países: Los desarrollados, en vías de desarrollo, Japón, y Argentina». La idea de Kuznets era que Japón todo lo hacía bien, y, partiendo de una situación económica catastrófica tras la Segunda Guerra Mundial, se había transformado en la segunda potencia económica del mundo. Hoy es la tercera, tras China.

Argentina, por el contrario, había seguido exactamente el camino inverso. Cuando leí esto, me alerte de que pasaba realmente en la Economía Argentina e indague más al respecto, con citas con profesionales ad hoc a la materia, mantuve charlas y tertulias con argentinos de a pie: El resumen

“La Economía es su talón de Aquiles de la argentinidad del Siglo XXI”. La argentina a mi entender; es un país riquísimo en recursos naturales y en todas sus coordenadas geográficas tiene todos los clima ávidos y por haber, tiene al mar al este, el Atlántico, es un crisol de identidades multicultural con infinidad de nacionalidades insertas en territorio Argentino. La educación Argentina era muy valorada a principios del siglo XX, extranjeros venían a estudiar, en masa a esta gran Nación y aprender de sus eximios Educadores.

Un ranking de mercados emergentes recientemente elaborado por The Economist, reveló que Argentina se ubica entre los mercados emergentes más riesgosos para invertir.

¿Qué acaeció, como se llegó a esto?: El economista Eugenio Díaz Bonilla del International Food Policy Institute de Washington cotejó esta versión con los datos del Proyecto Maddison – la mejor fuente para la comparación global histórica de distintas naciones – y llegó a la conclusión de que eran un mito que : «Este supuesto fin de una edad dorada debido al peronismo no se sostiene. En realidad, la gran caída económica se da con el golpe militar de 1976. Si Argentina hubiera seguido creciendo como en las décadas previas al golpe, hoy estaría al nivel de Nueva Zelanda o la España previa a la crisis», indicó Díaz Bonilla.

En mi opinión, es importante entender, que esto no es culpa de un gobierno de turno, de una facción política o de un hombre, esto es culpa de toda la Argentinidad, de no llegar a un punto de conceso económico a nivel social en todos los sectores; tanto en lo político, económico y social con todos su actores en sí, el de ponerse la albiceleste y dejar los caudillismos de lado y pensar en el bien común y no en el personal.

Haciendo un poco de historia, en 1914, Argentina era el país del futuro. Su PIB per capita era más alto que el de Alemania, Francia o Italia. Por ende y leyendo en uno de los capítulos más interesantes del libro » Making choices. Why did Argentina succeed and the United States stall?»; «Tomando decisiones. ¿Por qué la Argentina triunfó y EE.UU. se quedó?», base de un extenso artículo publicado recientemente en el Financial Times , El autor; Beattie, compara la evolución económica de la Argentina y los Estados Unidos de América.

Así, se remonta al período de la independencia y sostiene que, durante largo tiempo, Estados Unidos y Argentina siguieron trayectorias paralelas. Hace un siglo y medio, dice, ambos países se encontraban en una situación similar: contaban con abundantes recursos naturales y una enorme extensión territorial. Cincuenta años más tarde, ya eran rivales y aprovechaban la primera era de la globalización. Hasta 1939 las semejanzas entre Argentina y Estados Unidos, según Beattie, «no eran superficiales ni ficticias».

Repite una historia que los argentinos conocen bien: a principios del siglo XX, Argentina era uno de los 10 países más ricos del planeta y los millones de emigrantes italianos que se escapaban de la pobreza de su país no sabían si embarcarse rumbo a Nueva York o a Buenos Aires.

Pero a partir de la depresión de 1930, según Beattie, la trayectoria de Argentina y Estados Unidos comenzó a divergir tanto política como económicamente. La causa, en su opinión, fue que los líderes argentinos erraron sistemáticamente en su diagnóstico de la situación y aplicaron políticas desacertadas. En la década siguiente, mientras que Estados Unidos optó por Roosevelt y su New Deal, Argentina eligió la dictadura y el nacionalismo económico. A partir de entonces nuestro país entró en un período de declinación secular que nunca logró revertir.

Beattie cita una serie de estadísticas interesantes. En 1950 el ingreso per cápita de la Argentina era el doble que el de España y el triple que el de Japón. Veinticinco años más tarde, el ingreso per cápita de España superaba al de Argentina y el de Japón era tres veces mayor.

¿Cuál es entonces el camino para el desarrollo argentino? Si bien competir es cada vez más difícil, esta diversidad que muestra Argentina es parte de la solución, una oportunidad. Durante muchas décadas predominó la falsa dicotomía entre ser un país industrial o «el granero del mundo». Lo cierto es que para romper escalas y ascender en una integración inteligente en mundo, el país necesita todo su potencial. No es «campo o industria», es «campo e industria… y servicios». Para eso, se necesita una política industrial que se ponga de pie y que, a la vez, amplifique una estabilidad macro y un diseño microeconómico. Pero para que eso ocurra, debemos diagnosticar los problemas de forma correcta. En esta línea, el actual Presidente Justicialista, el Dr. Alberto Fernández, en enero del 2020, acordó 5 medidas económicas:

  1. El cepo, hoy reconvertido con dólar “solidario”.
  2. El atraso del dólar oficial.
  3. La emisión para financiar el gasto y las reservas para pagar la deuda.
  4. Control a las importaciones.
  5. El relanzamiento de Precios Cuidados.

Estos puntos tratados por el Pdte. Fernández y su Gobierno, deben sacarnos del peor caos de estas décadas en la economía de esta Nación, el default debe ser evitado a toda costa, ese es el magno trabajo del Gobierno Nacional actualmente, él de velar por la Argentina y por cada Argentino, la voluntad al Presidente y su equipo no le falta.

En este sentido, el Gobierno de San Juan lo lidera el Dr. Sergio Uñac, que comenzó en su época con el Diputado Nacional, el Ing. José Luis Gioja, él de una política económica fuerte en fomentar la Agroindustria, revitalizar hace más de una década; La agricultura, la ganadería, la minería y la Industria, bases de la economía sanjuanina, realmente lo han hecho excepcionalmente, se ha hecho una isla financiera en territorio de esta parte de la Argentina, claramente los avatares financieros nacionales le afectan, pero hay espalda para trabajar y ganas de hacerlo en el Gobierno Provincial, él de trabajar al alero con Nación y con una visión en común.

La Argentina actual necesita poder construir una sólida y moderna economía, es importante superar esa construcción económica y eternizarla con buenas propuestas, esta Nación es riquísima hay que apostar en ella, en su juventud y cambiar radicalmente este “yugo económico negativo” en un futuro próximo, juntos trabajando inteligentemente, en pos de la Patria se puede realizar grandes acontecimientos históricos, esta racha debe fenecer, debemos salir del túnel y ver la luz, nuestros Próceres Argentinos nos avalan; “vamos por más, unidos somos más”.