San Juan-FCEFN de la UNSJ

El nuevo cielo

Profesionales de la UNSJ hablan de la nueva fisonomía que se ve al mirar hacia arriba, a causa de la menor actividad humana. Los sonidos extraños.

Gran parte de la actividad humana bajó su intensidad a raíz de la cuarentena impuesta debido a la acelerada propagación del virus Covid – 19. Eso ha generado un importante descenso de la contaminación atmosférica al no haber demasiada emisión de contaminantes que provienen, por ejemplo, de vehículos motorizados, como el dióxido de nitrógeno. Incluso especialistas en medio ambiente estiman que, en las grandes ciudades, la contaminación ambiental ha disminuido a más de la mitad. Así, hay cambios en el paisaje cotidiano en superficie, pero también en el cielo. “Esto no sólo mejora la calidad del aire que respiramos sino también la calidad del cielo que miramos. El cielo se observa más límpido y se puede apreciar una gran cantidad de estrellas que por efecto de la polución antes no podíamos ver”, afirma Georgina Coldwell, astrónoma de la UNSJ.

Por su parte, Eric González, también astrónomo de esta Universidad, refiere que hoy en las ciudades hay “menos turbulencia atmosférica”. “En la investigación astronómica utilizamos parámetros para ver qué tan gruesa o tan fina o puntual se ve una estrella. Esto desde el principio de la cuarentena se ha visto mejor en las ciudades, donde el cielo suele ser bastante malo”. Coldwell, por su lado, señala que por estos días es posible observar una importante lluvia de meteoritos llamada “Eta Acuáridas”, que se produce todos los años cuando la Tierra atraviesa una nube de fragmentos pertenecientes al cometa Halley, es decir, restos de él. “Si bien esta ‘lluvia de estrellas’ ya tuvo su máxima visibilidad, aún puede ser vista en horas de la madrugada sobre el horizonte en dirección Este, hasta el 20 de mayo. Además, en esa dirección también puede observarse la conjunción de los planetas Júpiter, Saturno y Marte”, asegura la astrónoma. Y Eric González dice que en mayo se puede ver el Cometa Swan, aunque está “casi en el límite” de lo que es visible a simple vista. “Cruzó el Ecuador hace unos días y ya se está viendo más fácilmente desde el Hemisferio Norte; desde San Juan se ve muy bajito, en el horizonte. Con binoculares se ve y los aficionados a la astrofotografía están logrando buenas fotos”, señala González.

Extraños sonidos que bajan

Permanentemente los medios publican inquietudes de personas en diferentes lugares sobre extraños sonidos que se escuchan en el cielo, generalmente de noche. Ruidos que llaman la atención y cuya sorpresa lleva hasta a hablar de “trompetas celestiales”. “No hay una explicación astronómica para esos sonidos, sino que son fenómenos atmosféricos frecuentes resultantes del choque de masas de aire de diferentes temperaturas”, expresa, contundente, Georgina Coldwell. Eric González, en tanto, dice que escuchó los ruidos: “A mí me sonaron mucho a un avión turbo a propulsión, un avión a hélice de muy gran porte volando a baja altura. Pero hay una explicación que refiere a ‘cielomotos’, que son fenómenos atmosféricos que se dan en condiciones muy específicas, no frecuentes, y es cuando dos masas de aire chocan y así generan una onda de sonido que al expandirse se escuchan ruidos como que se alejan. Hay muy poquita literatura al respecto porque parece que, al ser fenómenos tan infrecuentes, es difícil de investigar”.

Imagen: Cometa Lemmon, visible actualmente. Tomada con telescopio por el Dr. Jaime García.