La Acción Católica Argentina llamó a refundar la Nación con honestidad, esfuerzo, trabajo, justicia, confianza mutua y respeto

Con un fuerte llamado a “refundar la Nación”, la Acción Católica Argentina clausuró hoy su 29° Asamblea Federal en el estadio del Club Sportivo Desamparados de San Juan, donde unas 10.000 personas, provenientes de 49 diócesis de todo el país, colmaron sus tribunas.

El reelecto presidente de la Institución, Ing. Rafael Corso, señaló con vehemencia que “nos urge refundar la Nación con acuerdos basados en la honestidad, el esfuerzo, el trabajo, la justicia, la confianza mutua, el respeto, con un oído en el evangelio y el otro en el pueblo”, quien recordó la frase de Mons. Enrique Angelelli.

“La Argentina nos necesita a todos, necesita generosidad, inclusión, amor fraterno con todos y para todos. No es un slogan, es una exigencia, un paradigma donde no hay excluidos ni desechados”.

“Luego de haber protagonizado una gran misión en toda la ciudad, hemos escuchado las angustias y alegrías de las personas con quienes nos encontramos en los barrios, en los hogares, en los hospitales, en las comunidades”.

El acto de clausura contó con la presencia del gobernador de San Juan, Dr. Sergio Uñac, y del arzobispo de Mendoza y vicepresidente 2° de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, quien presidió la misa. También lo hicieron los obispos de San Juan, San Luis, San Martín, Formosa, San Rafael, Concordia y el arzobispo emérito de San Juan, monseñor Alfonso Delgado.

Previo a la celebración eucarística fueron presentadas oficialmente las nuevas autoridades para el trienio 2018-2021, cuyo Consejo Nacional seguirá presidido por el Ing. Rafael Corso, e integrado por Claudia Alejandra Carbajal, la Vicepresidenta 1°, Agustín Merlo, el Vicepresidente 2°, María Soledad Taglianetti, la Secretaria, Néstor Caruso, el Tesorero; Silvia Monsuárez, el Responsable del Equipo de Formación, Silvina Tau y Jorge Rojas, los Responsables de la Comisión de Adultos, María José Correa y Jorge Arrieta, los Responsables de la Comisión de Jóvenes, Mercedes Morales y Jorge Juárez Véliz, los Responsables de la Comisión de Aspirantes y María Natalia Lescano y Adrián Álvarez, los Responsables de la Comisión de Sectores. En tanto que el obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, fue designado como asesor general de la Institución y al Padre Jorge Villafañez como viceasesor general.

 

En esa misma sintonía, el gobernador Uñac expresó que “estoy muy satisfecho de la elección de San Juan como sede del encuentro nacional. El diálogo como la principal herramienta para superar la crisis. Lo mejor que podemos hacer entre todos para solucionar estos problemas, es acudir al diálogo fraterno y a la planificación y cuando digo diálogo, digo de hablar y de predisponernos a escuchar, de saber que tenemos algo para decir siempre y también tienen algo para decirnos”.

Posteriormente, el mandatario provincial recibió una placa recordatoria de manos de las autoridades de la institución, como signo de agradecimiento por la calidez, contención y servicio, recibido por parte de toda la comunidad y la colaboración brindada por su administración.

En tanto, en su homilía, monseñor Colombo señaló que “imagino a los distintos niveles de la ACA procurando en sus líneas de acción discernir los canales adecuados para interactuar con las diferentes pastorales de la Iglesia que hacen presente el amor de Cristo que todo lo transforma, la defensa de la vida desde la concepción en el vientre materno hasta el ocaso natural, no sólo en la asistencia inmediata, sino también en la promoción integral de todas las personas en su dignidad inalienable, en su destino trascendente de ser para Dios…”

En el marco de la celebración eucarística, al arzobispo de Mendoza hizo entrega a la institución una reliquia de Wenceslao Pedernera, quien fuera dirigente de la Acción Católica Rural y colaborador de Mons. Angelelli, de los que el Papa Francisco declaró su martirio, junto a otros dos sacerdotes. Allí, estuvieron presentes la esposa e hijas del dirigente asesinado durante la última dictadura militar.

Una vez finalizada la misa, y tras recibir una bendición apostólica enviada por el Papa Francisco, se procedió a desconcentrar a los asistentes a esta asamblea, que contó con el aporte de unos 800 voluntarios, para emprender el regreso a sus hogares.